Hansi Flick necesita ver más de Karim Adeyemi. El atacante tiene que ganar regularidad y ofrecer argumentos para jugar con continuidad en el Barça. El entrenador le pide goles, trabajo y desborde, tres aportaciones que deben aparecer con más frecuencia en sus actuaciones. Si no consigue reunirlas, corre el riesgo de quedarse con un papel secundario y perder importancia dentro del equipo azulgrana.
La comparación con Marcus Rashford señala el problema que Flick quiere evitar: un delantero capaz de dejar acciones interesantes, pero que no termina de convencer para jugar siempre. Adeyemi necesita conseguir que sus buenas intervenciones tengan continuidad durante los partidos y también entre una jornada y la siguiente. Ese paso determinará si puede consolidarse o si seguirá dependiendo de oportunidades sin una presencia estable.
Flick le pide que convierta el desborde en ocasiones y goles
El primer objetivo está en su aportación ofensiva. Adeyemi debe intentar superar a su defensor y aprovechar esas ventajas para generar ocasiones. Ganar una carrera o completar un regate tiene que servir para encontrar un remate, asistir a un compañero o acercarse al gol. Flick necesita que sus intervenciones tengan consecuencias en el área y ayuden al equipo a resolver los encuentros.

También se le exige trabajo cuando el balón está en poder del rival. El delantero debe mantener la implicación aunque no esté acertado en ataque, participar en la presión y acompañar los esfuerzos de sus compañeros. Para el entrenador, esa respuesta puede darle continuidad incluso en una tarde sin goles. Su candidatura a la titularidad necesita apoyarse en algo más que determinadas acciones individuales.
El precedente de Rashford marca la exigencia para Adeyemi
El riesgo es que su irregularidad termine reduciendo su importancia. Si alterna una buena actuación con varios partidos discretos, Flick tendrá dificultades para confiarle una plaza de manera sostenida. Adeyemi necesita aprovechar cada aparición para demostrar que puede responder a esas exigencias. El objetivo es convertirse en un futbolista al que el entrenador quiera mantener sobre el campo por su aportación al equipo.
Ahí está el paso al frente que se le reclama para evitar otro caso como el de Rashford. Adeyemi tiene que sumar goles, sostener el trabajo y buscar el desborde con mayor constancia. Si lo consigue, tendrá argumentos para ganar protagonismo en el Barça. Si esas respuestas siguen apareciendo de forma intermitente, puede acabar siendo un atacante de participación limitada en los planes de Flick.