Hansi Flick vuelve a mirar con preocupación hacia la selección española. El motivo, una vez más, es Lamine Yamal. El extremo del Barça ha sido titular en los tres primeros partidos de esta concentración y todavía puede tener minutos ante Croacia, una gestión que no encaja con lo que quería el técnico alemán después de una ventana internacional especialmente exigente. Para Flick, el riesgo empieza a ser innecesario.
Luis de la Fuente ha defendido su planificación asegurando que nadie superará los 270 minutos durante estos cuatro encuentros y que el reparto responde al estado físico de cada jugador. Sin embargo, Lamine llega al último duelo como el único futbolista que ha sido titular en los tres anteriores. Aunque pueda empezar en el banquillo, la posibilidad de volver a utilizarlo no hará ninguna gracia en el seno del Barça.
Flick quería descanso completo
La preocupación de Flick tiene una explicación sencilla. El Barça recuperará a buena parte de sus internacionales apenas dos días antes de volver a competir y necesita gestionar muy bien las cargas. Lamine Yamal es, además, el jugador sobre el que gira buena parte del ataque azulgrana y cualquier sobrecarga puede tener consecuencias enormes en un calendario que apenas concede descanso.

El técnico alemán esperaba que después de tres titularidades consecutivas el extremo pudiera quedar completamente liberado ante Croacia. De la Fuente, en cambio, mantiene abierta la opción de utilizarlo según evolucione el partido. El seleccionador insiste en que el jugador está en buenas condiciones y motivado, pero para Flick el criterio debería ser diferente: si ya ha acumulado suficiente carga, no hace falta asumir ni un minuto más.
La tregua vuelve a ponerse a prueba
La relación entre ambos técnicos ya ha vivido episodios de tensión precisamente por la gestión de Lamine. El Barça quiere protegerlo al máximo y controlar cada esfuerzo, mientras que España considera lógico utilizar a uno de sus mejores futbolistas siempre que los servicios médicos lo declaren disponible.
Ese choque de intereses vuelve ahora al primer plano. De la Fuente tiene derecho a utilizarlo y Lamine quiere jugar, pero Flick sabe que el riesgo lo asumirá después el Barça. Si el extremo vuelve a tener protagonismo ante Croacia, el alemán difícilmente quedará satisfecho. Para él, la prioridad está clara: después de tres partidos consecutivos como titular, la mejor gestión ya no pasa por dosificarlo, sino por dejarlo descansar completamente.