El futuro de Ansu Fati en el Barça está prácticamente sentenciado. Con Hansi Flick en el banquillo no se aceptan medias tintas con ningún jugador. Da igual si es de la cantera o fichado. De modo que el que no está en condiciones de jugar a su máximo, se queda fuera de los planes. Y eso, es justamente lo que le pasará a un Ansu que, sin hacen un año pésimo en Mónaco, sabe que los días como blaugrana los tiene contados.
La situación no responde únicamente a una cuestión táctica. En el cuerpo técnico hay dudas importantes sobre el estado físico del jugador y su capacidad para sostener el ritmo que exige el sistema de Flick. Y es que el entrenador busca delanteros con intensidad, presión alta y continuidad, algo que considera que Ansu no puede garantizar a día de hoy.
Flick no le ve y no habrá margen
Desde dentro del club se transmite la idea de que no habrá periodo de adaptación ni oportunidades progresivas. Flick quiere definir su plantilla desde el primer día y no contempla dar minutos a futbolistas que no encajan en su modelo o en los que no tiene confianza. Ni siquiera una pretemporada especialmente buena apunta a poder cambiar ese enfoque.

El mensaje es directo. Ansu Fati no entra en los planes y su rol sería completamente residual. El técnico prefiere apostar por perfiles que puedan aportar de inmediato, dejando al canterano en una posición muy delicada dentro del vestuario, siendo, una salida, la opción más interesante para el futuro del jugador.
Salida prioritaria en el mercado de verano
Según revelan desde Francia, ante este escenario, el Barça ya trabaja con la idea de que será una de las primeras salidas del verano. El club no quiere repetir situaciones incómodas con jugadores sin minutos, y tampoco el propio futbolista merece pasar una temporada en el ostracismo.
La prioridad es encontrar una solución rápida, ya sea en forma de traspaso o cesión con opción de compra obligatoria. El objetivo es liberar masa salarial y evitar un foco de tensión interna con un jugador que, de quedarse, podría mostrar frustración tanto en el banquillo como en el día a día. De este modo, todo apunta a un desenlace inminente. Ansu Fati, que llegó a ser una de las grandes esperanzas del barcelonismo, se encamina hacia una salida que marcará un punto de inflexión en su carrera. Así pues, Flick ha sido claro desde el inicio y el Barça ya ha activado la maquinaria para cerrar su adiós cuanto antes.