Marcus Rashford vuelve a estar en el centro del mercado y esta vez el Barça no parece dispuesto a frenar nada. El delantero inglés dejó buenos números durante su cesión en el conjunto culé, pero dentro del cuerpo técnico no todo se mide en goles y asistencias. Hansi Flick tiene dudas importantes sobre su encaje y, especialmente, sobre su actitud sin balón. Por eso, el interés de Tottenham y Arsenal empieza a verse en el club como algo que no preocupa para nada.
Y es que varios medios ingleses sitúan a los dos grandes clubes de Londres muy atentos a la situación del atacante. Tanto Tottenham como Arsenal tendrían a Rashford dentro de sus planes y ya habrían activado conversaciones para conocer las condiciones de una posible operación. El Barça, lejos de preocuparse por ese movimiento, empieza a interpretarlo como una oportunidad para resolver un caso que no termina de convencer al técnico alemán y que con Gordon, no apunta a volver.
Flick no perdona la falta de trabajo en la presión
La realidad es que Flick exige mucho a sus atacantes cuando el equipo no tiene el balón. Para el entrenador, la presión alta, la intensidad y el sacrificio defensivo no son detalles secundarios, sino parte esencial del modelo. Y ahí es donde Rashford no ha terminado de ganarse su confianza.

De este modo, aunque el inglés haya demostrado calidad en ataque, el cuerpo técnico considera que en demasiados momentos le ha faltado continuidad en el esfuerzo. No siempre ha trabajado con la agresividad necesaria, no siempre ha apretado bien y no siempre ha entendido la presión como una obligación colectiva. Además, en el Barça existen comparaciones inevitables. Jugadores como Raphinha han elevado el listón del compromiso sin balón y Flick quiere que todos los delanteros estén cerca de ese nivel.
La Premier puede abrir la puerta de salida
El interés de Arsenal y Tottenham llega en un momento perfecto para el Barça. Rashford tiene cartel en Inglaterra y puede encajar en proyectos que buscan talento ofensivo inmediato. Para Flick, que no siga no sería un drama. Al contrario, se evitaría un problema de encaje y apostar por perfiles más alineados con la intensidad que quiere imponer.
Así pues, Rashford se encuentra ante un escenario cada vez más claro. El Barça valora su talento, pero Flick no está dispuesto a asumir excepciones para un jugador que no termina de convencerle en actitud. Y si Tottenham o Arsenal aceleran, el técnico alemán no pondrá demasiados obstáculos.