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Hansi Flick está dispuesto a bloquear la salida de Ferran Torres aunque el delantero considere que ha llegado el momento de escuchar al PSG. El técnico alemán entiende su postura, especialmente después del interés mostrado por clubes importantes, pero no piensa aceptar que abandone el Barça mientras Deco no haya cerrado un sustituto de garantías para la posición de delantero centro.

La situación ha cambiado por completo durante las últimas semanas. Julián Álvarez continúa siendo la prioridad, pero la operación sigue siendo muy complicada, mientras Eli Junior Kroupi ha quedado prácticamente descartado tras su lesión. Sin una incorporación ofensiva cerrada, Flick considera que permitir la marcha de Ferran debilitaría demasiado una plantilla que ya necesita más soluciones dentro del área.

Flick no quiere asumir otro riesgo

Ferran puede actuar como delantero centro, partir desde una banda y ofrecer una producción goleadora que pocos jugadores de la plantilla garantizan. Aunque no sea el ‘9’ ideal que reclama Flick, su versatilidad permite cubrir varias necesidades y mantener una alternativa fiable cuando el equipo necesita modificar su ataque durante los partidos.

Ferran Torres Instagram (12)

Por eso el entrenador está preparado para frenar cualquier negociación, incluso si el propio futbolista comunica que quiere salir. Flick considera que el Barça no puede desprenderse primero de Ferran Torres y confiar después en que el mercado proporcione una solución. La secuencia debe ser exactamente la contraria: cerrar al nuevo delantero y, únicamente entonces, estudiar una venta.

Deco todavía no ha cumplido con la prioridad

La presión recae ahora sobre Deco. El director deportivo había prometido al entrenador que el fichaje del nueve sería la gran prioridad del verano, por delante incluso de la llegada de un central. Sin embargo, el tiempo avanza y ninguna de las operaciones trabajadas ha terminado de convertirse en una incorporación definitiva.

Mientras eso no cambie, Ferran seguirá bloqueado. El Barça quiere renovarlo cuando termine el mercado y Flick valora su compromiso, pero el jugador puede sentirse atraído por un proyecto que le garantice más protagonismo. Aun así, el técnico antepone las necesidades del equipo. Si Deco consigue cerrar a Julián Álvarez o a otro delantero de nivel, la situación podrá revisarse. Si no llega nadie, Flick será tajante y Ferran no saldrá, aunque esa decisión vaya en contra de la voluntad del futbolista. Perderlo sin reemplazo sería, para el entrenador, un error que podría condicionar toda la temporada. Su continuidad se convierte así en una necesidad puramente deportiva.