Marcus Rashford ya conoce la decisión definitiva de Hansi Flick sobre su futuro. El delantero inglés no tendrá sitio en el Barça de la temporada 26/27, ni siquiera aunque acepte una reducción importante de su salario. Después de su cesión procedente del Manchester United, el club azulgrana no ejecutará una operación cercana a los 30 millones de euros para asegurar su continuidad.
Y es que el escenario ofensivo ha cambiado por completo. El fichaje de Anthony Gordon añade una nueva pieza de máximo nivel para la banda izquierda, mientras la continuidad de Raphinha está, por ahora, confirmada. Con ambos dentro de la plantilla, Flick considera que no existe espacio deportivo para Rashford, cuyo regreso obligaría además a asumir un coste elevado por un jugador que no tendría garantizada la titularidad.
Gordon y Raphinha le cierran la puerta
La realidad es que Anthony Gordon encaja mejor en el proyecto que pretende construir el técnico alemán. El atacante ofrece velocidad, presión, desborde y una intensidad constante sin balón, cualidades fundamentales dentro del fútbol de Flick. Su llegada convierte la banda izquierda en una posición cubierta y reduce cualquier necesidad de recuperar a Rashford.

Raphinha también mantiene un peso enorme dentro de la plantilla. Su trabajo defensivo, capacidad goleadora y liderazgo lo convierten en una pieza difícil de desplazar. Aunque pueda jugar en varias zonas del ataque, el brasileño seguirá ocupando minutos que dejarían al inglés en una situación muy secundaria. Rashford estaba dispuesto a facilitar su continuidad y aceptar unas condiciones salariales inferiores, pero el problema ya no es únicamente económico. Flick no quiere acumular jugadores para una misma posición ni mantener a un futbolista de alto perfil sin un rol claro.
El Barça no pagará 30 millones
El club tampoco considera razonable realizar una inversión de unos 30 millones de euros por un atacante que partiría por detrás de Gordon y Raphinha. Deco prefiere destinar ese margen a otras posiciones y evitar una operación que aumentaría la masa salarial sin mejorar de forma evidente el once. De este modo, Rashford deberá regresar al Manchester United y buscar una nueva salida. Su voluntad de continuar en Barcelona no ha sido suficiente para modificar los planes deportivos.
Así pues, Flick ha sido contundente: ni una rebaja salarial permitirá que Rashford vuelva a vestirse de azulgrana. Gordon ocupa su espacio, Raphinha continúa y el Barça no pagará la cantidad necesaria para retenerlo. Su etapa en el club queda cerrada.