Hansi Flick está dispuesto a renunciar a Julián Álvarez, pero con condiciones. El técnico alemán entiende que el delantero argentino sería un fichaje de primer nivel, aunque también considera que ahora mismo el Barça tiene otras necesidades más urgentes. La principal está en la defensa y, en concreto, en encontrar un central zurdo de garantías que pueda acompañar a Pau Cubarsí durante la segunda mitad de la temporada.
La otra exigencia de Flick afecta directamente a Alejandro Balde. El entrenador considera que su encaje en el sistema no termina de ser el ideal y acepta que el club escuche ofertas si aparece una operación importante. Para él, vender al lateral y reinvertir parte de ese dinero en un central de máximo nivel tendría más sentido que gastar una fortuna en otro delantero.
El central zurdo pasa por delante del nueve
Hansi Flick no ha dejado de valorar a Julián, pero el contexto ha cambiado. Raphinha está rindiendo a un nivel extraordinario, Gabriel Jesus puede actuar por dentro y el Barça dispone de diferentes soluciones ofensivas. En cambio, atrás las alternativas son mucho más limitadas.
La lesión de Christensen y el rendimiento irregular de Gerard Martín han dejado todavía más expuesta una necesidad que Flick lleva tiempo señalando. Cubarsí necesita un socio fiable a su lado, que sea rápido al corte, con buena salida de balón y acostumbrado a defender lejos del área.
Balde puede ser la venta que desbloquee el mercado
Aquí aparece la segunda parte del acuerdo. Flick no se opondría a la salida de Balde si eso ayuda a financiar la llegada del central que reclama. El técnico considera que Cancelo y otras alternativas pueden cubrir el lateral, mientras que encontrar un defensa zurdo de primer nivel resulta mucho más complicado. Para Deco, la decisión obligaría a reorganizar completamente el mercado de enero. El dinero que podía destinarse a Julián Álvarez tendría que concentrarse en la defensa, mientras que una venta de Balde aportaría margen adicional.
La realidad es que Flick acepta ese escenario porque considera que el equipo está suficientemente cubierto en ataque. No necesita acumular estrellas si después sigue teniendo desequilibrios atrás. Su mensaje es sencillo: puede olvidarse de Julián Álvarez si el club responde donde realmente lo necesita. Un central zurdo de garantías y una salida de Balde serían, para el entrenador, dos movimientos capaces de mejorar más al Barça que otro fichaje millonario para la delantera.
