El RCD Espanyol ya conoce el peligro de ver cómo uno de sus mejores jugadores cruza la ciudad. Joan García salió rumbo al FC Barcelona después del pago de su cláusula. Ahora la historia amenaza con repetirse. Roberto Fernández ha entrado en la órbita azulgrana tras marcar seis goles durante las seis primeras jornadas de Liga.
El delantero no solamente ha despertado interés en los clubes. Luis de la Fuente le ha incluido en su primera convocatoria posterior al Mundial. Roberto aparece como una de las grandes novedades de España. Su posible debut internacional puede convertirse además en el mejor escudo económico para el Espanyol.

En busca de un delantero centro natural
La cláusula actual alcanza 25 millones de euros. La convocatoria no modifica esa cantidad por sí sola. El contrato exige que el atacante dispute al menos un minuto con la selección absoluta. Si De la Fuente le hace debutar, el precio de salida subirá inmediatamente hasta los 30 millones.
Roberto dispone de cuatro oportunidades frente a Inglaterra, República Checa y Croacia por partida doble. Cada encuentro puede cambiar el escenario. El futbolista persigue el sueño de estrenarse con España. El Espanyol observa el parón sabiendo que un solo minuto encarecería en cinco millones cualquier intento de fichaje.
El Brça, por su parte, necesita un delantero centro. El club intentó contratar a Julián Álvarez, pero el Atlético no abrió la puerta. Flick encontró soluciones con Raphinha y Gabriel Jesus. El primero suma 14 goles en ocho partidos como ariete, aunque el entrenador sigue valorando perfiles diferentes. Cifras que hacen pensar que un delantero centro no es necesario.
La última palabra siempre la tendrá Roberto Fernández
Pero Roberto ofrece algo distinto. El atacante fija centrales, vive cerca del área y ocupa naturalmente la posición de nueve. No es un extremo reconvertido. Además, conoce la casa porque pasó por el Barça Atlètic durante la temporada 2022-23. El conjunto azulgrana no ficharía a un desconocido, sino a un goleador probado dentro de la misma Liga.

La comparación con Joan García resulta inevitable. El Barça pagó en 2025 los 25 millones de su cláusula. El portero respondió ganando la Liga, la Supercopa y el Mundial durante su primera temporada como azulgrana.
Por ahora, el Barça no ha confirmado ninguna operación ni existe un acuerdo para enero. El jugador debería aceptar el movimiento. El interés procede del entorno azulgrana y todavía debe cogerse con pinzas.
El Espanyol dispone de pocas herramientas si un club abona la cláusula y convence al delantero. Su protección pasa por esos cinco millones adicionales. La entidad blanquiazul espera que Roberto cumpla su sueño con España y, de paso, que pueda impedir que el Barça repita fácilmente la operación Joan García.