Cuando hablamos de las ausencias más destacadas que la selección española tuvo en el Mundial, todo el mundo piensa en Fermín López al momento. Porque estaba destinado a ser una pieza clave para Luis de la Fuente, después de una nueva temporada espectacular en las filas del Barça, y mucha gente esperaba que fuera titular indiscutible, gracias a su capacidad para marcar goles y generar peligro. Sin embargo, fue baja de última hora.
Pocos días antes de que se anunciara la convocatoria, tuvo una inoportuna lesión que le obligó a pasar por el quirófano, y que le mantuvo de baja durante varias semanas. Pero no fue el único futbolista que tenía una plaza prácticamente asegurada en ‘La Roja’, y que tuvo que ver desde casa como sus compañeros conquistaban la segunda estrella. Y es que Samu Omorodion Aghehowa también se quedó fuera, al romperse el ligamento cruzado anterior de la rodilla.
En su caso, sufrió esta lesión algunos meses antes, y su puesto fue para Borja Iglesias. El delantero nacido en el año 2004 cuenta con la total confianza del seleccionador, quien le valoraba como una interesante alternativa para dar descanso a Ferran Torres y a Mikel Oyarzabal, y todavía lo tiene en el radar. Por suerte, pudo regresar hace poco a los terrenos de juego, y disputó un partido con el Oporto, equipo donde era la gran referencia ofensiva, y donde no ha dejado de marcar goles desde que llegó.
Pero para el hispano-nigeriano no ha sido nada fácil, y ha vivo unos meses muy complicados, como explicó a la Cadena SER. “Un proceso eterno, ha sido un camino muy largo. Al principio lo ves muy lejos, interminable, pero gracias a Dios, todo ha ido perfecto. No te voy a mentir, no conseguía ver los partidos del Mundial. Lo importante es que me vuelvo a sentir futbolista y disfruto de lo que más me gusta. Dando los pasos correctos ves la luz al final del túnel. Es una lesión muy complicada. Tienes que dar los pasos ciertos para que no haya complicaciones. Yo incluso me siento mejor que antes. Estoy agradecido a los servicios médicos del club y a mis seres queridos”, afirmó el ex del Granada, del Alavés o del Atlético de Madrid.
“Me sentía muy bien. Fue una pena porque lo primero que pensé en cuanto me lo dijeron fue en el Mundial. Era un objetivo que me puse hace bastante tiempo, cuando no era ni siquiera futbolista profesional y verlo tan cerca fue una pena. Alomejor suena que es mentira, pero te lo juro. Cuando estaba en el filial del Granada, jugar el próximo Mundial fue un objetivo que me puse. La verdad que verlo tan cerca y que se me escapase por una desgracia fue muy duro para mí. Estaba siendo una temporada muy positiva y fue un palo duro. Ahora me siento muy bien y lo importante es coger ritmo”, sentenció Omorodion.
Por suerte para él, De la Fuente todavía confía plenamente en sus cualidades, y está convencido de que recuperará su mejor versión. Así que no lo pierde de vista, de cara a las siguientes convocatorias. Y si es capaz de volver a ser el de antes, tiene una plaza reservada en la Eurocopa, como afirman en ‘A Bola’.
