La gran sorpresa en el once inicial que Hans-Dieter Flick presentó para enfrentarse al Galatasaray fue ver a Dani Olmo como falso nueve. Después de la gran actuación que Gabriel Jesús hizo contra el Getafe, lo más lógico era pensar que mantendría su puesto como referencia ofensiva del Barça, viendo que Raphinha Dias todavía no está disponible. Pero, contra todo pronóstico, el ‘20’ fue quien asumió ese rol, para dar entrada a Fermín López en la media punta.
No se puede decir que el experimento saliera mal, considerando que sacaron los tres puntos en un partido que llegó a complicarse más de lo previsto. Y el egarense no firmó una mala actuación, pues tampoco es una demarcación desconocida para él. De hecho, empezó su carrera jugando como delantero centro, y en sus primeros años en la Masía, ocupaba esa zona. No obstante, tampoco se puede afirmar que se acabara de encontrar del todo cómodo.

No es un goleador nato, que pueda prometer grandes cifras, y en muchas acciones del partido, quedó comprobado que en el equipo azulgrana echaban de menos a un ‘9’ tradicional. Y tampoco es una casualidad que el choque acabara de quedar sentenciado cuando ingresaron al terreno de juego el ex del Palmeiras, del Arsenal y del Manchester City, o también Karim Adeyemi, quien de nuevo se tuvo que conformar con comenzar en el banquillo.
Olmo puede ser una solución temporal, en algún momento puntual, pero es evidente que, en las grandes citas, es mejor decantarse por otras opciones, siempre y cuando Raphinha no esté disponible. En este sentido, Gabriel Jesús es el mejor posicionado, y su adaptación al Spotify Camp Nou está siendo sorprendentemente rápida y sencilla. Y hasta el internacional alemán también parece ofrecer más garantías a la hora de jugar como ariete.
Porque el futbolista de 24 años sigue mostrando una facilidad asombrosa para ver portería, y en Estambul, tan solo necesitó de unos pocos minutos para ampliar su cuenta particular.
Olmo, con pocas opciones de repetir titularidad como ‘9’
Así que, como explican en ‘Fanatik’, el gran perjudicado es Olmo, quien tiene pocas opciones de volver a ser titular jugando como ‘9’. Y esto le resta opciones de acumular minutos y continuidad, pues las únicas posibilidades de jugar pasarán por actuar como media punta.
El problema es que, en ese puesto, Fermín López es intocable en el Barça, y cuenta con la total confianza de Flick.