Hans-Dieter Flick puso encima de la mesa un nombre para reforzar la delantera hace algunas semanas, que sí que le resultaba llamativo. A diferencia de otras opciones como Vangelis Pavlidis, Luis Suárez o George Mikautadze, sí que consideraba que podía ser importante en el Barça, y cumplir con la misión de anotar más de 30 goles por temporada. Además, tenía un coste realmente accesible, pero fue Deco quien se encargó de paralizar la operación.
No sin antes probar suerte, y ponerse en contacto con el futbolista y con su representante, para conocer su disponibilidad. Hablamos de Serhou Guirassy, quien se ha consagrado como uno de los mejores atacantes de la actualidad, gracias a su facilidad para ver portería. Primero lo hizo en las filas del VfB Stuttgart, y ha seguido haciéndolo en el Borussia Dortmund, donde fue capaz de finalizar como el máximo realizador de la Champions League hace un par de ediciones.
‘Hansi’ opinaba que el africano podía ser un buen sustituto para Robert Lewandowski, y su razonable precio, inferior a los 50 millones de euros, lo convertían en una oportunidad muy interesante. Es cierto que ya tiene 30 años, pero todavía le quedan varias temporadas al máximo nivel, y el entrenador alemán había dejado claro que encajaba perfectamente en los parámetros de búsqueda. Pero hay un motivo por el cual el director deportivo optó por desestimar esta posibilidad.
Y es que el ex del Stade Rennais, del Amiens, del Köln, del Auxerre o del LOSC Lille percibe un salario increíblemente elevado en el Signal Iduna Park, de 10 ‘kilos’ por temporada, que en el Spotify Camp Nou no estaban dispuestos a pagarle. Asimismo, además de exigir cobrar exactamente lo mismo, también pedía una elevada prima de fichaje para él y para su agente, que hubiese provocado que el precio final fuera mucho más alto.
Esto, junto con su avanzada edad, fueron los dos motivos que llevaron al Deco a descartar la idea. De modo que Guirassy no acabará jugando en el Barça.
Flick entendió la postura de Deco
Lejos de protestar la decisión, Flick entendió perfectamente la postura de Deco y el motivo por el cual quiso aparcar la llegada de Guirassy. Y tampoco cree que sea una obligación firmar a nadie que no convenza a todos en el Barça, como han relatado en el diario ‘Bild’.
