Hans-Dieter Flick tiene claro que no hay espacio en sus planes para ningún jugador que actualmente se encuentra a préstamo fuera del Barça. No hay ninguno que le haya convencido para ganarse una oportunidad, ni siquiera, para hacer la pretemporada. El único que tenía opciones era Héctor Fort, pero después de la grave lesión que sufrió, y con la irrupción del prometedor Xavi Espart, ha acabado quedando completamente sentenciado.

Además, su actitud no gustó nada al técnico alemán, y fue uno de los motivos por los cuales le obligó a salir a préstamo al Elche. Y quien también está totalmente sentenciado es Anssumane Fati, que independientemente de lo que suceda con Marcus Rashford o Roony Bardghji, no volverá al Spotify Camp Nou. Un triste final para un futbolista que estaba destinado a marcar una época, y que llegó a ser considerado como el heredero de Leo Messi.

Ansu Fati 

Joan Laporta no dudó a la hora de demostrarle la enorme confianza que tenía en su progresión, renovando su contrato cuando se encontraba lesionado, y dándole la responsabilidad de heredar el dorsal ‘10’. Pero sus constantes problemas físicos le impidieron triunfar, y la campaña anterior desaprovechó los pocos minutos que tuvo a las órdenes de ‘Hansi’, siendo incapaz de entrar en las rotaciones, y sin marcar ningún gol entre todas las competiciones.

La intención del Barça era traspasarlo, pero no llegaron ofertas, y se tuvieron que conformar con enviarlo cedido al AS Mónaco en el último verano. En la Ligue 1, esperaban que se pudiera revalorizar, y durante un breve periodo de tiempo, parecía que podía conseguirlo. Tardó mucho tiempo en debutar y en recuperar el ritmo competitivo, si bien tuvo una racha muy positiva de cara a puerta que invitaba al optimismo, y que ilusionó a todos.

Desgraciadamente, fue tan solo un espejismo, y ha caído en el ostracismo. Así que Flick tiene claro que lo mejor para todos, incluyendo a Ansu, es que en verano separen definitivamente sus caminos, como explican en ‘France Football’.

Laporta y Deco buscan la manera de deshacerse del elevado sueldo de Ansu

Otro motivo más por el cual Ansu tiene las puertas totalmente cerradas en el Barça es porque no percibe un salario precisamente reducido. Cobra 12 millones de euros al año, una cantidad increíble, y que nunca ha logrado justificar.

Laporta y Deco buscarán la manera de desprenderse definitivamente de Fati, y han pedido a su agente, Jorge Mendes, que inicie la búsqueda de un comprador urgentemente.