Hansi Flick quería reforzar el eje de la defensa en enero y uno de los nombres que más convencía era el de Gonçalo Inácio. El central del Sporting de Lisboa encaja prácticamente en todo lo que busca el técnico alemán: es zurdo, tiene una salida de balón muy limpia y puede convivir con una defensa adelantada. Sobre el papel, era uno de los socios ideales para Pau Cubarsí.
El problema es que el Barça ha perdido terreno. Inácio tiene contrato hasta 2030 y el Sporting mantiene una posición negociadora fuerte, aunque ya no considera completamente imposible su salida. El club portugués rechazó en verano una oferta del Milan superior a los 40 millones y ahora los italianos preparan un nuevo intento para enero.
Amorim aprieta para llevárselo al Milan
La figura decisiva es Rúben Amorim. El actual entrenador del Milan conoce perfectamente a Inácio después de haberlo dirigido en el Sporting y lo considera una prioridad para reforzar su defensa. Según La Gazzetta dello Sport, el portugués estaría encantado de trabajar nuevamente con él y el jugador tampoco descarta probar una nueva experiencia.

Para Flick, era precisamente ese conocimiento táctico lo que hacía especialmente atractivo al central. Inácio está acostumbrado a asumir responsabilidad en la construcción, puede romper líneas mediante el pase y aporta una pierna izquierda natural que ayudaría a equilibrar muchísimo la salida del Barça.
Cubarsí pierde al compañero que mejor encajaba
La idea azulgrana era encontrar un central que complementara a Cubarsí y le permitiera jugar todavía más cómodo. El canterano necesita a su lado un futbolista capaz de asumir salida, corregir espacios y facilitar que el equipo pueda instalarse muy arriba sin perder seguridad atrás. Inácio reunía prácticamente todo ese perfil. Sin embargo, el Milan se mueve con más decisión y su cláusula de rescisión se mantiene en 60 millones de euros, una cantidad que complica especialmente una operación inmediata para el Barça.
Flick esperaba que Deco pudiera dejar adelantado un refuerzo para enero, pero el escenario ha cambiado. El Milan tiene ahora ventaja y Amorim presiona para reencontrarse con uno de sus antiguos jugadores. Si no hay un giro importante, Cubarsí tendrá que seguir esperando al central zurdo que el Barça considera ideal para acompañarlo. Gonçalo Inácio estaba muy arriba en la lista, pero todo apunta a que su próximo destino puede estar en Italia.