Hansi Flick tiene un problema inesperado en la portería del Barça. Dominik Livakovic llegó para elevar la competencia y, por estado de forma y sensaciones, considera que está por delante de Wojciech Szczęsny. Sin embargo, en el último partido fue el polaco quien recibió la oportunidad, una decisión que ha generado incomodidad y que obliga al técnico a dar explicaciones.
La situación se complica porque Flick ya había sido claro públicamente. En rueda de prensa señaló que Szczęsny era el número dos por detrás de Joan Garcia, dejando a Livakovic en una posición secundaria desde el inicio. El croata quiere saber si esa jerarquía es fija o si realmente puede ganarse el puesto entrenando y mostrando mejor nivel.
Livakovic quiere saber qué tiene que hacer para jugar
El recién llegado considera que está en mejor momento físico y competitivo que Szczęsny. El polaco ha dejado dudas y su preparación ha sido cuestionada, mientras Livakovic siente que ha llegado listo para competir desde el primer día.
Por eso espera una conversación directa con Hansi Flick. No quiere generar un conflicto, pero sí entender los criterios. Si el entrenador premia el rendimiento, Livakovic considera que debe tener una oportunidad real. Si la jerarquía está decidida de antemano, también quiere saberlo para conocer exactamente su papel.
Flick debe justificar una decisión difícil de entender
Dentro del vestuario, la elección también ha generado comentarios. Algunos consideran que resulta contradictorio exigir máxima competencia en todas las posiciones y mantener después a Szczęsny por delante pese a ofrecer peores sensaciones. Flick valora la experiencia del polaco y su peso dentro del grupo, pero sabe que no puede convertir esa confianza en un privilegio permanente. Livakovic ha llegado precisamente para aumentar el nivel de la portería y no tendría sentido mantenerlo siempre como tercera opción si rinde mejor.
La reunión servirá para rebajar la tensión y definir la jerarquía. Flick deberá explicarle por qué Szczęsny pasó por delante en el último partido y qué necesita hacer para cambiar esa situación. Livakovic no reclama jugar por decreto. Reclama que la competencia sea real. Y ahí está el problema para Flick, ya que si el croata está mejor, mantener al polaco por delante puede alimentar todavía más la sensación de trato injusto.
