Fernando Alonso empieza a ver una fecha marcada en rojo dentro del calendario de Aston Martin. Después de un inicio de temporada complicado, el equipo de Silverstone ha situado Zandvoort, sede del Gran Premio de los Países Bajos, como un posible punto de inflexión. Allí deberían llegar evoluciones importantes para el monoplaza y el asturiano ya empieza a alimentar la ilusión de que esa mejora pueda acercarle, por fin, a su primera victoria con Aston Martin.
Y es que el primer punto de la temporada conseguido en Mónaco ha cambiado ligeramente el ánimo. No soluciona todos los problemas, pero sí confirma que Alonso sigue siendo capaz de exprimir cualquier oportunidad. En un circuito tan especial como el Principado, donde el motor pesa menos y el talento del piloto cuenta mucho, el asturiano volvió a demostrar que, si el coche acompaña, puede estar en la pelea.
Zandvoort aparece como punto de inflexión
La realidad es que Aston Martin no espera un simple retoque. El equipo tiene programadas evoluciones importantes para la parte final de la temporada y confía en que Zandvoort sirva para comprobar si el proyecto empieza a cambiar de verdad. El objetivo no es sumar algún punto aislado, sino acercarse a la zona alta con más regularidad.

De este modo, Alonso mira al Gran Premio de los Países Bajos como una primera gran prueba. Si las mejoras funcionan, el AMR26B diseñado por Adrian Newey puede empezar a mostrar el salto de rendimiento que tanto se ha esperado en Silverstone. Además, la presencia del ADUO y la influencia de Newey han disparado las expectativas internas. Aston Martin cree que el nuevo paquete puede corregir algunos de los problemas que han limitado al coche durante el curso.
Fernando Alonso ya vuelve a creer
El problema es que la ilusión debe convertirse en rendimiento real. Alonso sabe que no basta con promesas ni con simulaciones. Necesita un coche estable, eficiente y competitivo en clasificación para poder pelear por podios y, en carreras concretas, por algo más. Aun así, el asturiano ya tiene una fecha a la que agarrarse. Zandvoort puede ser el inicio de una nueva etapa para Aston Martin.
Así pues, Fernando Alonso vuelve a mirar hacia delante con ambición. El punto de Mónaco ha servido como impulso, Newey prepara una evolución importante y el AMR26B puede marcar un antes y un después. Si el salto llega en Zandvoort, la primera victoria de Alonso con Aston Martin dejará de parecer un sueño lejano.