El presidente del Barça, Joan Laporta, ha comparecido en rueda de prensa ante los medios de comunicación para dar explicaciones sobre la polémica de las entradas del partido de la Europa League contra el Eintracht de Frankfurt. El club blaugrana ha reafirmado que no tuvo la culpa de esta situación, pero también ha ido más allá de las entradas nominativas y ha afirmado que se depurarán responsabilidades.

El detalle de las entradas vendidas en el Barça-Eintracht

Joan Laporta, acompañado de Juli Guiu, vicepresidente del área de marketing, y de Lluís Miquel Venteo, director del área de seguridad del Barça, ha vuelto a dar explicaciones de la polémica por la masiva asistencia de aficionados del Eintracht en el Camp Nou en el día de la eliminación culé en la segunda máxima competición europea.

Guiu ha detallado las cifras de asistencia: 37.746 abonados, 35.725 entradas vendidas de las cuales 5.000 fueron para los seguidores visitantes, más 2.425 invitaciones, y una asistencia total de 79.468 espectadores. Unos datos que reflejan a la perfección que gran parte de las entradas vendidas fueron a parar a manos alemanas, cosa que significa que se saltaron todas las restricciones que tenían porque desde el club blaugrana explican que "el club no vendió entradas a los alemanes".

Juli Guiu, además, ha afirmado que "el sistema estaba funcionando hasta que se desbordó". Y especifica que "entre los touroperadores se vendieron 3.633 entradas", pero que uno de ellos (P1 Corporate Hospitality) "hizo una mala praxis y rescindiremos el contrato".

Las medidas anunciadas por Joan Laporta

Laporta ha reiterado, tal como explicó hace unos días, que para comprar las entradas "no admitían tarjetas de crédito alemanas, como tampoco IPs alemanas". Pero cree que para conseguir esta asistencia masiva "intervinieron grupos organizados de reventa de entradas". El presidente culé también detalla que "más de 27.000 veces el club denegó compras con tarjetas alemanas".

A todo esto, Laporta vuelve a reiterar que "el club no es culpable de lo que pasó, pero sí es el máximo responsable". El presidente del Barça ha asegurado que ahora tienen que trabajar para que "lo que pasó no pase nunca más".

Y como medida principal, el president del Barça ha confirmado lo que dijo hace unas días: las entradas serán nominativas. Laporta ha confirmado que en los partidos internacionales se aplicarán estas medidas, "con la finalidad que la persona que entre en el estadio sepamos quién es", pero también añadiendo los partidos de alto riesgo de la Liga o la Copa. Y el método de compra de entradas y de control "seguramente será digital, que es el sistema que está funcionando".

En este sentido, ha apuntado que este problema de la venta descontrolada de entradas "es heredado de la junta anterior (la de Josep Maria Bartomeu)". Pero también ha señalado a los socios abonados, ya que dice que "hubo un mal uso de algunos abonos". Laporta, autocrítico y queriendo resolver el problema, ha afirmado que el club también intervendrá internamente y que "se tendrán que depurar algunas responsabilidades".

Los problemas de acceso al Camp Nou

Lluís Miquel Venteo ha afirmado que hubo "problemas de acceso", cosa que obligaron al club blaugrana "a abrir tres cuartos de hora antes el estadio" porque concluyeron que si seguían los horarios habituales "tendríamos una avalancha". Sobre todo ha destacado este problema "en la zona de afición local", donde había muchos seguidores alemanes generando problemas de seguridad entre los culés presentes en el estadio.

Sin embargo, ha afirmado que "los incidentes graves fueron limitados". Pero el gran inconveniente en términos de seguridad fue que "el sistema se desbordó y grupos organizados hicieron que los mecanismos fueran superados". Así se explica la gran afluencia de más de 30.000 seguidores alemanes en el Camp Nou.

 

Imagen principal: Joan Laporta hablando durante un acto del Barça / FC Barcelona