Era el mejor del Barça, ha desaparecido y en el club están decepcionados con la gestión de Flick

Hamza Abdelkarim fue una de las grandes sensaciones del Barça durante la pretemporada, pero apenas unas semanas después prácticamente ha desaparecido de los planes de Hansi Flick. El delantero dejó muy buenas sensaciones, mostró potencia, movilidad y capacidad para atacar el área, y dentro del club muchos pensaban que podía tener un papel real durante la temporada. Sin embargo, la gestión posterior ha generado decepción.

En el Barça entienden perfectamente que Hamza no pueda ser titular indiscutible. La competencia es enorme y Raphinha, Gabriel Jesus y otros atacantes parten por delante. Lo que cuesta más entender es que el joven haya pasado de ser uno de los mejores de la pretemporada a recibir apenas minutos, incluso en partidos donde parecía existir margen para darle oportunidades.

De sensación de la pretemporada a desaparecer

Hamza convenció por su energía, su presencia física y su capacidad para ofrecer algo distinto en ataque. Era un delantero capaz de fijar centrales, atacar espacios y dar profundidad. Por eso sorprendió que, una vez empezada la competición oficial, Flick redujera tanto su participación.

Hamza Abdelkarim Barca
Hamza Abdelkarim Barca

El técnico alemán considera que todavía necesita crecer tácticamente y mejorar algunos aspectos antes de asumir más responsabilidad. También entiende que el equipo exige mucho sin balón y que cualquier delantero debe dominar la presión, los apoyos y los movimientos colectivos. Aun así, dentro del club creen que esas carencias se corrigen jugando.

En el Barça esperaban una gestión diferente

La sensación no es que Hamza deba jugar siempre, sino que merece tener una presencia algo más estable en los partidos. Darle apenas minutos dificulta su evolución y puede terminar afectando también a su confianza después de una pretemporada tan positiva. Flick sigue confiando en él a largo plazo, pero su gestión empieza a generar dudas. El Barça no quiere perder un talento joven por falta de oportunidades, especialmente cuando ya demostró que podía competir con futbolistas de mayor experiencia.

Hamza, por ahora, mantiene la paciencia y sigue trabajando, aunque sabe que necesita minutos para confirmar lo que enseñó en verano. Su entorno también espera una oportunidad real. En el club la conclusión es clara: nadie exige que sea titular, pero sí que tenga continuidad suficiente para desarrollarse. Fue uno de los mejores del Barça en pretemporada y ahora casi no aparece. Esa diferencia entre lo que mostró y el papel que recibe es lo que más decepciona internamente de la gestión de Flick.