La situación de Raphinha en el Barça vuelve a colocarse en el centro de la actualidad. El brasileño lleva tiempo siendo uno de los nombres marcados en rojo por varios clubes de Arabia Saudí, que no han dejado de insistir en su fichaje. En el Camp Nou no es algo que sorprenda dentro del club manejan perfectamente la magnitud de las cifras que se mueven alrededor del futbolista y saben que la tentación siempre estuvo ahí.

Desde hace meses, el mercado saudí considera a Raphinha un objetivo prioritario, un perfil que encaja en todos los aspectos para los saudíes, que quieren estrellas mundiales en su liga. Lo que realmente altera el escenario no es la existencia de ofertas, sino las cantidades que se ponen sobre la mesa, muy por encima de cualquier estándar europeo y que pueden decantar la balanza aunque el jugador no se quiera ir.

Cifras que en el Barça ni se imaginan

En la entidad azulgrana son plenamente conscientes de que las propuestas económicas alcanzan niveles imposibles de igualar. Se habla de contratos que podrían superar los 50 millones de euros netos por temporada, una dimensión salarial que puede hacer dudar a cualquiera, incluso al más culé del mundo. Y es que, por mucho que se sepa que Raphinha ama ser culé, no hay que dejar de lado que el dinero es muy importante.

Raphinha Gazzaniga Girona Barça EFE
Raphinha Gazzaniga Girona Barça EFE

Este tipo de ofertas no solo impactan en el jugador, sino también en la estructura deportiva. El Barça entiende que pocas entidades pueden competir con ese músculo financiero, lo que convierte cada ventana de mercado en un potencial de riesgo para la salida de Raphinha. La dirección deportiva sabe que, ante cifras de ese calibre, el escenario puede cambiar con rapidez.

Raphinha prioriza competir, por ahora

Hasta ahora, la postura de Raphinha ha sido muy clara. El brasileño ha transmitido en repetidas ocasiones su voluntad de continuar en el Barça, priorizando la estabilidad deportiva y su protagonismo en el proyecto. Se siente bien en el Camp Nou y en Barelona. Sin emmbargo, con la predisposición a seguir, propuestas tan agresivas obligan a convivir con una incógnita permanente.

Internamente no se percibe un clima de alarma, pero sí de prudencia. El plan pasa por mantener al jugador como pieza central del proyecto, aunque la amenaza del mercado saudí sigue latente y así seguirá. Así pues, en el Barça saben que Raphinha quiere seguir, pero las ofertas existen y son de una magnitud extraordinaria. Una situación que obliga al club a permanecer atento. Porque cuando entran en juego cifras de ese nivel, ninguna continuidad puede darse por garantizada.