Elena Fort: "Aitana Bonmatí sería una gran presidenta porque ama al Barça"
Elena Fort: "Aitana Bonmatí sería una gran presidenta porque ama al Barça"

Elena Fort (Barcelona, 1970) es la socia número 5.469 del Barça y la vicepresidenta institucional del club blaugrana. La directiva culé, junto al presidente Joan Laporta desde sus inicios en la plataforma del Elefant Blau, ha recibido el premio Dona Directiva de la UFEC por representar el peso creciente de las mujeres en los espacios de decisión de los grandes clubes deportivos.

Entrevista Elena Fort, vicepresidenta FC Barcelona / Foto: Carlos Baglietto
Elena Fort, vicepresidenta del Barça, junto a la maqueta del Spotify Camp Nou / Foto: Carlos Baglietto

¿Qué significa haber recibido el premio de Dona Directiva de la UFEC?
Evidentemente, un orgullo y un privilegio. Creo que cuando alguien te reconoce la labor que has hecho, que no es fácil, personalmente es un orgullo. También pienso que colectivamente, porque al final, reconociendo mi labor, también reconocen la labor del Futbol Club Barcelona, y especialmente también la de muchísimas mujeres que trabajan en este club, que no son tan visibles como yo, que tengo el privilegio de representarlas. Y un poco la demostración de que en el mundo del fútbol, y el Barça como siempre también lo es en muchos espacios de la sociedad, las mujeres pueden estar, pueden tener cargos de responsabilidad y, por lo tanto, un honor en este sentido.

¿Cómo ves que sea complicado ver a mujeres en posiciones de poder?
Sí que es cierto que a veces en el día a día no caes, pero cuando te mueves, cuando te relacionas con otros clubes, con otras instituciones, vas viendo que en el mundo del deporte, especialmente en el del fútbol, que es el que yo conozco más, la presencia en espacios directivos de mujeres es mínima. Es que incluso en Europa, cuando he tenido el placer de poder viajar con el equipo y he hecho comidas a directivas o reuniones, tampoco me encuentro muchas mujeres. Y realmente sí que dices: "Ostras, que tienes un espacio que hoy en día es privilegiado porque no hay tantas". Lo que veo es que queda mucho trabajo por hacer. El mundo del fútbol, culturalmente, es un mundo esencialmente masculinizado, porque lo ha sido siempre así. Que no quiere decir que no ha habido mujeres. Mi bisabuela ya era socia abonada del Barça a principios del siglo XX; por lo tanto, las había, pero eran menos. Yo creo que, al final, las mujeres que estamos, lo que tenemos que hacer es naturalizar la presencia, ejercer nuestro trabajo con el talento que tengamos y normalizar la presencia de mujeres especialmente para que las generaciones futuras puedan acceder a estos espacios y no digan "ay, no, no quiero ir".

 

¿Es más difícil encontrar mujeres directivas en otros clubes de Europa o en España?
Yo creía que en Europa estaba más normalizado, pero en el mundo del fútbol he visto que tampoco hay mucha mujer. De hecho, creo que he ido repasando estos días a raíz del premio y no recuerdo a muchas más que a una ejecutiva del Chelsea, Barbara Charone. Y pienso que la cuestión no es tanto del estado español, sino que yo creo que es más de la versión futbolística.

Cuando recibiste el premio, dijiste que al entrar en un mundo masculino te tienes que plantar, hacerte ver y decir que estás aquí. ¿Cómo fue tu entrada en el mundo del deporte y del fútbol?
Mi primera entrada es el día que nazco y mi padre me hace socia del Barça. Por lo tanto, la entrada ya fue muy de inicio y he vivido siempre el barcelonismo y el Barça de muchas maneras, hasta el punto de que yo soy directiva. Empiezo ejerciendo con el Elefant Blau como voluntaria para ayudar en aquel movimiento con el que creía y, a partir de aquí, he tenido muchos roles. Para mí siempre ha sido normalizado, porque en mi casa la abuela ya era la gran barcelonista de la familia, casi más que el abuelo y mis padres. Y esta al final es mi entrada, pero es una entrada muy normal. Lo que pasa es que cuando entras, te das cuenta de que estás en espacios donde tu presencia como mujer no es simplemente porque es algo naturalizado, no es su espacio natural; no te ven como si fuera tu espacio, pero muchas veces no es tu espacio natural. No hablan a veces gente de fútbol conmigo, porque piensan que quizás no sé mucho de fútbol. Muchas veces tienes que decir "estoy aquí, tengo este cargo", cosa que tampoco va mucho con mi carácter. Pero yo he tenido anécdotas de ir a espacios donde, protocolariamente, por mi cargo, me tocaba un espacio y, por el hecho de ser mujer, me han puesto en otro, y esto es tal cual. Pero siempre tienes que decir que me toca otro espacio.

Entrevista Elena Fort, vicepresidenta FC Barcelona / Foto: Carlos Baglietto
Elena Fort, detrás de la maqueta del Spotify Camp Nou / Foto: Carlos Baglietto

... ¿Quizás en países que no son europeos?
Sí. En este caso me pasó en un espacio de la liga española, pero puede pasar en cualquier espacio. Para mí es un problema de entender seguramente que este espacio es más de hombres que de mujeres, hasta ahora. Y al final, la revolución del fútbol femenino sí que nos ayuda a normalizar esto, y también tenemos que normalizar lo que es la gestión normal y ordinaria de los clubes de fútbol o de las instituciones relacionadas con el fútbol.

¿Qué significa para ti tener un papel tan importante dentro de un club como el Barça?
Un orgullo, evidentemente, porque pienso en mis orígenes blaugrana de cuna... cuando mi padre me explicaba con orgullo que me había hecho socia el día que nací, cuando he visto a mis abuelos llorar, cuando he ido al fútbol desde que no tengo uso de razón, pues es un orgullo. Y siempre explico que ser del Barça forma parte de mi forma de ver la vida. Y, por lo tanto, disfruto mucho; también sufro, pero disfruto muchísimo. Y el Barça, como que siempre es familia y casa; cada día que ejerzo mi trabajo creo que recuerdo a los que no están y que me trajeron hasta aquí.

 

Desde que en 2003 entraste en el Barça, ¿cómo ha cambiado el papel de la mujer dentro del club?
Ha cambiado mucho. Sobre todo por el autoconvencimiento de las mujeres de que tenemos un papel importante en el mundo del fútbol. Cuando entré, sí que en aquel momento había una directiva, que era Clàudia Vives-Fierro, y que ya ejercía, porque es una persona con mucho carácter. Pero creo que lo que ha cambiado más, más que internamente, ha cambiado externamente la visión más social de que las mujeres sí que pueden estar en el mundo del fútbol. Y yo creo que mi trabajo es un poco normalizar este papel.

¿Y te sientes como una referente?
La verdad es que personalmente no me lo he sentido nunca porque vengo a trabajar con lo que puedo. Sí que es cierto que muchas veces, cuando he ido a dar alguna charla o he hablado con gente, muchas personas y muchas mujeres me dan las gracias por estar aquí y me consideran referente, y no me quiero sentir en el sentido de tener esta responsabilidad, que es muy pesada en algunos momentos. Pero sí que seguramente soy una figura que estoy abriendo un camino, sobre todo en un espacio de alta decisión como es este, o de alta responsabilidad dentro de un club de fútbol. Pero sentirse referente es ponerse unas medallas que yo creo que todavía no me las puedo poner.

 

¿Y has hablado con el presidente Joan Laporta del interés de poder incorporar a más mujeres?
Hay una cosa que, como mujer, siempre quiero poner de manifiesto: las mujeres deben llegar por nuestra valía. Por lo tanto, esto creo que es algo que está muy interiorizado y es así. El hecho de poner mujeres por ponerlas, y decir "no, es que tenemos que poner más por ponerlas", a mí no me aporta nada como mujer porque creo que no es la manera. Aunque podíamos discutir las cuotas. Yo creo que no es la manera. Las mujeres deben ocupar el espacio por sus capacidades. Y, en este sentido, yo agradezco al presidente Laporta que a mí me haya dado unas responsabilidades que no son las que estructuralmente se dan muchas veces a las mujeres, que van más a la parte más de cuidados, más sociales o más de los niños... No, yo tengo unas responsables del club que son muy altas. Y creo que es la manera de normalizar esto. No es tanto la cantidad, sino el hecho de que las mujeres que estamos seamos mujeres que realmente ejercemos el liderazgo y, por decirlo de alguna manera, ejercemos el poder como tal.

(...)
Y también hago una autocrítica que ahora hago muchas veces, que es que he ido a buscar entornos, mujeres, para poder venir al proyecto... y las mujeres tenemos un síndrome de la impostora inmenso, que las mujeres muchas veces decimos que no. Es que nos ha pasado en muchos ámbitos. Y desde que estoy aquí me ha pasado en muchos ámbitos. Cuando trabajábamos el 125 aniversario, se buscaron determinados perfiles de mujeres para hacer cosas, y muchas mujeres nos dijeron que no. También para estar en la Junta. Me gusta ser autocrítica, porque a veces las mujeres nos flagelamos mucho que no estamos. Tenemos que perder el miedo.

Tienes experiencia también en política... ¿qué diferencia hay entre el deporte, la política y el papel de la mujer?
La política creo que venía de un espacio también muy masculinizado, pero allí la normativa obligó a las cuotas, a las listas cremallera, y esto lo ha ido normalizando. Cuando hablo de las cuotas, a mí me generan una duda, no me gustan, pero sé que han funcionado. Pero creo, y me gustaría pensar que una vez hay ámbitos donde ya se ha hecho, el resto de ámbitos deben ser de manera más natural. Y debemos entrar en estos mundos de manera natural. Y también pienso que muchas veces a las mujeres del mundo del fútbol nos genera una barrera; lo digo porque yo lo he constatado con muchas mujeres de mi entorno. Estar en el Barça no es fácil; la exposición pública es grande, la vida familiar, la personal y la profesional es difícil y, por lo tanto, cuesta. Y más que cuota, yo creo que debemos convencer a las mujeres de que esto es un mundo donde también las mujeres pueden ejercer sus capacidades.

Entrevista Elena Fort, vicepresidenta FC Barcelona / Foto: Carlos Baglietto
Elena Fort hablando durante la entrevista en ElNacional.cat / Foto: Carlos Baglietto

En el mundo del fútbol ha habido pocas presidentas de clubes, más bien de clubes menores. ¿Ya toca que en un club de primer nivel como el Barça haya una presidenta?
Todavía culturalmente seguramente es algo que costaría bastante. Creo que hay una gran generación del ámbito culé a la que todavía le costaría porque viene de esta cultura más arraigada al hombre como gestor de fútbol. Pero es evidente y me gustaría que el Barça fuera pionero en esto, y creo que lo haremos. Pero todavía tenemos solo un 27% más o menos de socias en la masa social. Por lo tanto, nunca habrá una presidenta si solo tenemos un tercio de socias y no llegamos al 50%, que es la realidad del mundo. Creo que todavía nos falta un camino por recorrer, pero creo que llegará, y tanto que llegará. Y más pronto de lo que pensamos.

¿Te gustaría ser presidenta?
Esta es una pregunta que me hacen a menudo. Yo siempre contesto lo mismo: como socia del Barça, llevando al Barça en el corazón, yo creo que ningún socio te dirá nunca que no quiere ser presidente o presidenta del Barça. Es evidente que sí, que es el máximo honor que puede tener un socio. Pero una cosa es la voluntad y la otra cosa es lo que pueda pasar o lo que pase.

 

Quien ya ha dicho alguna vez que no le importaría ser presidenta del Barça ha sido Aitana Bonmatí. ¿La ves como futura presidenta?
Sí, son mujeres comprometidas, mujeres que ya han vivido esta transformación, y ella no solo ha vivido, sino que ha ayudado a hacer esta transformación, y que su visión es absolutamente diferente y que pertenece también a una generación mucho más joven. Por lo tanto, yo creo que Aitana sería una gran presidenta del Barça porque ama a este club. Y cuando lo sientes, esta capacidad ya demostradísima, pues sí, sí, lo veo clarísimamente.

Cuando acabe este mandato, ¿verías posible que hubiera alguna candidata mujer?
Es que este seguramente es el primer paso para conseguir una mujer presidenta. Alguna mujer que también rompa esta línea y que decida ser candidata. Sí, ¿por qué no? Yo creo que dentro de cinco años las cosas también habrán evolucionado mucho y habrán cambiado mucho.

Y si dentro de cinco años ha cambiado mucho, ¿habrá una candidata mujer a presidenta del Barça?
Alguien tiene que romper esta barrera y este muro, y yo espero que en el año 2031 haya una candidata.

 

¿Tienes algún nombre en mente?
No, es el concepto. Yo creo que normalizaríamos la vida del club si dentro de los muchos precandidatos que se presenten, pues hubiera una mujer, que es lo que tocaría.

Y si no te presentas, ¿estarías al lado de esta mujer precandidata?
Bueno, claro, depende de la mujer. También tengo que valorar las capacidades, qué proyecto... no solo por el hecho de ser mujer. Es decir, yo valoraría este paso, obviamente, pero para ser presidenta del Barça también se tiene que poner en un proyecto que se adecue a aquello que tú crees.

Entrevista a Elena Fort