El Real Madrid ya ha activado oficialmente el proceso electoral para elegir presidente y Junta Directiva, después del anuncio hecho por Florentino Pérez y de acuerdo con el artículo 38 de los estatutos del club. A partir de este jueves, se abre un plazo de diez días naturales para que se puedan presentar candidaturas, con el sábado 23 de mayo como fecha límite. Como tarde, la Junta Electoral deberá estudiar la documentación de cada candidatura al día siguiente de su presentación y solo la proclamará si cumple todos los requisitos. Si pasado el plazo solo hay una candidatura válida, el proceso quedará resuelto sin votación y el candidato será proclamado presidente. En este escenario, si solo se formaliza la candidatura de Florentino Pérez, la proclamación podría llegar el domingo 24 de mayo.
Las fechas de las elecciones y solo un posible rival
El calendario cambiará si aparecen dos o más candidaturas aprobadas. En este caso, los socios serían convocados a votar y la Junta Electoral debería comunicar la fecha y el lugar de la votación dentro de los quince días siguientes a la aceptación de la última candidatura. El ganador sería el candidato con más votos, sin necesidad de llegar a ninguna mayoría reforzada. Con los plazos actuales, y siempre que haya más de una candidatura proclamada, la votación se podría situar alrededor del 7 de junio. Ahora mismo, sin embargo, el gran interrogante es si Enrique Riquelme dará finalmente el paso. El empresario alicantino es, hasta ahora, el único nombre que parece con opciones de convertirse en alternativa a Florentino Pérez, a pesar de que todavía no ha confirmado si presentará candidatura.

Todos los requisitos para poder ser candidato
El camino, en cualquier caso, es exigente. Para optar a la presidencia del Real Madrid es necesario tener nacionalidad española, ser mayor de edad, estar al corriente de las obligaciones como socio y acreditar un mínimo de veinte años de antigüedad ininterrumpida en el club. Los requisitos también afectan al resto de miembros de la candidatura: los vicepresidentes deben acumular quince años como socios y los vocales, diez. Además, los aspirantes no pueden estar inhabilitados ni ocupar cargos directivos en otros clubes de fútbol, ni ejercer en activo como jugador, entrenador, técnico o árbitro en el momento de la proclamación. Es un filtro institucional muy duro, que reduce mucho el número de socios con capacidad real para construir una candidatura completa.
El otro gran obstáculo es económico. Los estatutos del club mantienen la obligación de presentar un aval bancario equivalente al 15% del presupuesto anual del Real Madrid, una cifra que ahora se sitúa alrededor de los 187 millones de euros. Este aval debe estar sostenido por el patrimonio de los miembros de la candidatura, sin recurrir a apoyos externos de terceros. Aunque la Ley del Deporte eliminó la obligatoriedad general de este tipo de aval para presidir un club deportivo, el Real Madrid conserva esta exigencia en su normativa interna. Por ello, la carrera electoral blanca no solo se juega en el terreno político o institucional, sino también en la capacidad económica de los aspirantes.