Es cierto que este Mundial de fútbol 2026 es diferente en muchos sentidos. Se juega en tres países, con muchos más equipos, y las selecciones tienen que hacer viajes muy largos para disputar los partidos, pero el interés de negocio de la FIFA ha hecho enervar a varios combinados nacionales. Los dos últimos en salir al paso de los cambios y del diferente trato visto durante estos días han sido Uruguay e Irán.
Marcelo Bielsa no acepta las encubiertas pausas de hidratación
Uno de los que ha alzado la voz para criticar a la FIFA ha sido Marcelo Bielsa, el entrenador de la selección sudamericana. El mítico técnico argentino ha apuntado y ha disparado contra los organizadores de la competición más importante de selecciones por permitir la nueva pausa de hidratación obligada, que utiliza este tiempo muerto para beneficiarse económicamente. Aunque el calor se hace notar en varios de los estadios, la FIFA ha aprovechado estos dos tiempos muertos para que los futbolistas se hidraten y para hacer crecer su negocio publicitario y aumentar los ingresos durante las dos pausas.
Bielsa, siempre muy claro y defensor de sus ideas hasta las últimas consecuencias, ha criticado que las pausas de hidratación muchas veces no están justificadas por las altas temperaturas: "No le añaden nada y le quitan mucho; cuando se dividió en cuatro (el partido), no se pensó en el fútbol, se pensó en otras repercusiones". Y es que esta decisión también se basa en motivos publicitarios, aunque la FIFA no lo quiera reconocer abiertamente.
Marcelo Bielsa: “Jugar cuatro tiempos en lugar de dos altera la concepción que culturalmente se había construido para interpretar el fútbol. No le agrega nada y le quita mucho. Cuando se dividió en cuatro no se pensó en el efecto que puede tener sobre lo que hizo que el fútbol… https://t.co/M3RGaDtY01 pic.twitter.com/kMr3eMKbMc
— Roberto Parrottino (@rparrottino) June 21, 2026
Irán, más que controlado durante el Mundial
También se ha añadido a las críticas contra la FIFA la selección de Irán. Amir Ghalenoei, el entrenador del combinado asiático, ha cargado por el trato desigual que considera que está recibiendo su equipo a causa de las restricciones impuestas por el gobierno estadounidense. Concentrados en México, son escoltados cada vez que tienen que ir a entrenar y casi no pueden salir a la calle para hacer vida normal. Además, tienen un tiempo muy justo para viajar y jugar los partidos, que precisamente disputan los tres de la fase de grupos en Estados Unidos.
"Ni siquiera hemos podido finalizar nuestro entrenamiento; esto hace que sea muy difícil para nosotros toda esta situación. Esperamos que la gente se dé cuenta de que el fútbol es un deporte muy bonito, pero que no se están portando bien con nosotros; la conducta no ha sido la mejor", ha reconocido Ghalenoei. Y aunque explica que Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, quiere "resolver estos problemas", van pasando los días y todavía no hay soluciones.

Y como muestra de que el trato con Irán no es el mejor, apuntando que les han aplazado un día el viaje hacia Los Ángeles para disputar el segundo partido contra Bélgica, Amir Ghalenoei acaba mandando otro mensaje también en clave política: "Somos un país oprimido y, aun así, espero que el mundo pueda alcanzar la paz y que se pueda mantener la paz en el mundo, que esta conducta no se institucionalice". Y también ha enviado un último duro mensaje hacia la organización: "No estamos aquí para involucrarnos en política. Nuestras quejas tienen que ver con la manera como nos han tratado".