Disgusto en el vestuario del Barça al confirmarse la venta de 10 millones provocada por De Jong

El Barça ha tomado una decisión que no ha gustado dentro del vestuario. Tommy Marqués saldrá por unos 10 millones de euros después de comprobar que su camino hacia el primer equipo está prácticamente bloqueado. El canterano quería competir por un sitio, pero la acumulación de nombres en su posición ha terminado empujándolo hacia una venta que algunos compañeros consideran demasiado prematura.

La situación de Frenkie de Jong ha sido determinante. Aunque Hansi Flick ha pedido alternativas por sus problemas físicos, el neerlandés seguirá formando parte de la plantilla cuando se recupere. A él se suman Rodri, si finalmente llega, y un Marc Bernal al que el técnico considera preparado para asumir mucha más responsabilidad. Para Marqués, encontrar minutos en ese escenario resulta casi imposible.

Tres jugadores le cierran completamente el camino

El Barça valora especialmente la capacidad de Tommy para recibir bajo presión, ordenar el juego y mantener la posición delante de los centrales. Sin embargo, no puede ofrecerle una progresión clara. Marc Bernal parte como una de las grandes apuestas de futuro, De Jong conserva jerarquía y Rodri sería titular inmediato si termina aterrizando. Esperar otro año podría frenar definitivamente el crecimiento del canterano.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Por eso la dirección deportiva ha aceptado escuchar una propuesta cercana a los 10 millones. La cantidad supone un ingreso importante por un jugador formado en casa, pero en el vestuario existe la sensación de que el Barça puede estar desprendiéndose demasiado pronto de un futbolista con capacidad para crecer mucho más. Su salida se entiende económicamente, aunque genera dudas deportivas.

El vestuario teme perder otro talento demasiado pronto

Varios compañeros conocen el nivel de Marqués después de entrenar con él y consideran que necesita partidos, no otra temporada entre el filial y convocatorias sin minutos. La venta puede ser beneficiosa para su carrera, pero también deja abierta la posibilidad de que explote lejos del Barça y multiplique su valor en muy poco tiempo.

El caso provoca especial disgusto porque la puerta se cierra mientras De Jong continúa ocupando una plaza importante pese a las dudas sobre su disponibilidad. Flick necesita experiencia ahora, pero también sabe que perder talento joven tiene consecuencias. Tommy Marqués se marcha porque no quiere esperar indefinidamente detrás de Rodri, Bernal y Frenkie. El Barça ingresará unos 10 millones y liberará espacio, aunque asume un riesgo evidente: vender a uno de los centrocampistas más prometedores de su cantera justo antes de que pueda demostrar si tenía nivel suficiente para quedarse.