Mikel Oyarzabal ha cambiado por completo su posición en el mercado después de su exhibición contra Arabia Saudí. El delantero vasco firmó dos goles, participó en otra acción decisiva y confirmó que puede liderar el ataque de España. En el Barça han tomado nota y ya lo consideran una alternativa de primer nivel para reforzar el nueve durante el próximo verano.
La dirección deportiva llevaba meses mirando perfiles más jóvenes y mediáticos, con Julián Álvarez como gran referencia. Sin embargo, la realidad económica obliga a estudiar operaciones más accesibles. Oyarzabal ofrece experiencia en liga, capacidad para actuar como delantero o extremo y una adaptación inmediata que reduciría considerablemente el riesgo.
Oyarzabal convence por su movilidad y su lectura
Ante Arabia Saudí no se limitó a finalizar. Se movió entre centrales, descargó de espaldas, abrió espacios para Lamine Yamal y apareció con precisión dentro del área. Esa capacidad para asociarse encaja en lo que Hansi Flick busca para el Barça, un atacante que no permanezca fijo, que participe en la presión y que permita a los extremos ocupar zonas interiores.

Su perfil también parece compatible con Lamine, Pedri y Raphinha. Oyarzabal entiende cuándo acercarse al balón y cuándo atacar el espacio, una cualidad que podría mejorar la circulación ofensiva. Además, su rendimiento con Luis de la Fuente demuestra que puede asumir responsabilidad en grandes escenarios sin necesitar que todo el sistema esté construido exclusivamente alrededor de él.
Julián Álvarez puede no ser la prioridad
El argentino sigue gustando mucho, pero su fichaje exigiría una inversión enorme y una negociación extremadamente complicada con el Atlético de Madrid. Oyarzabal tiene contrato con la Real Sociedad hasta 2028 y una cláusula elevada, aunque la operación seguiría siendo manejable. El Barça podría estudiar fórmulas de pago y utilizar su interés deportivo para intentar rebajar condiciones.
La realidad es que no existe todavía una negociación abierta ni Oyarzabal ha pedido abandonar la Real Sociedad. Sin embargo, el partido ante Arabia Saudí ha cambiado la percepción. El Barça ya no lo ve como una solución secundaria, sino como un delantero capaz de competir por la titularidad desde el primer día. Si mantiene este nivel durante el Mundial, puede pasar por delante de Julián Álvarez y convertirse en el objetivo prioritario para completar el ataque azulgrana.