Después de echar a Casadó y Héctor Fort, Flick quiere fuera del Barça a otro foco de indisciplinas

Hansi Flick continúa endureciendo su gestión del vestuario del Barça y ya tiene otro nombre señalado: Alejandro Balde. Después de las salidas de Marc Casadó y Héctor Fort, el técnico alemán considera que el lateral puede convertirse en otro foco de indisciplinas internas y quiere evitar que la situación termine afectando al grupo. Su idea es clara, de modo que, si en enero aparece una buena opción, su salida debe ser prioritaria.

Flick no cuestiona únicamente el rendimiento deportivo de Balde, sino también determinadas dinámicas alrededor del jugador. El técnico quiere un vestuario completamente alineado con sus normas y no está dispuesto a tolerar actitudes que puedan generar relajación, desconexión o conflictos internos. En ese contexto, Balde ha ido perdiendo cada vez más crédito.

Flick no quiere repetir los mismos problemas

Casadó y Fort ya protagonizaron situaciones delicadas durante el mercado y el entrenador no quiere que el vestuario vuelva a entrar en una dinámica parecida. Flick considera que cortar los problemas a tiempo es mejor que dejar que se enquisten durante meses. Por eso Balde aparece ahora como el siguiente caso a resolver.

EuropaPress 7721306 alejandro balde of fc barcelona in action during the joan gamper trophy
EuropaPress 7721306 alejandro balde of fc barcelona in action during the joan gamper trophy

El lateral mantiene una relación muy cercana con varios jóvenes del equipo, especialmente con Lamine Yamal y Gavi. Esa amistad no es un problema en sí misma, pero Hansi Flick teme que cualquier frustración personal pueda terminar trasladándose al resto del grupo. Su prioridad absoluta es proteger la disciplina colectiva.

Enero aparece como el momento definitivo

Deportivamente, Balde tampoco atraviesa su mejor momento. Ha perdido peso, existen alternativas que convencen más al técnico y su papel dentro de la plantilla es cada vez más secundario. Todo eso facilita una decisión que Flick ya tenía en mente desde hace semanas. Deco sabe que el mercado de enero será clave. El Barça no quiere regalar al futbolista, pero sí escuchar ofertas que permitan cerrar una etapa y obtener un traspaso interesante.

Flick considera que el vestuario necesita reglas claras y consecuencias cuando no se cumplen. Casadó y Fort ya están fuera, y Balde puede seguir el mismo camino. El alemán no quiere otro foco de indisciplinas dentro del grupo y por eso presiona para que su salida se trabaje desde ahora. Si llega una propuesta convincente, enero puede marcar el final definitivo de Balde en el Barça.