Anthony Gordon tendrá otra oportunidad en el Clásico después de quedarse lejos de su mejor versión ante el PSG. El extremo no ofreció el desequilibrio que necesitaba el Barça, pero conserva argumentos para seguir en el once de Hansi Flick. Su trabajo sin balón, las ayudas defensivas y la confianza que se ha ganado sostienen una candidatura que ahora necesita acompañar de una respuesta ofensiva frente al Real Madrid.
En este sentido, el partido de París dejó una diferencia entre su esfuerzo y su éxito en las acciones de ataque. Gordon mantuvo su disposición para correr y presionar, aunque le faltó atrevimiento para amenazar y generar ocasiones. El equipo necesitaba una solución por su banda y el inglés no logró proporcionarla. Esa actuación abre el debate sobre lo que debe aportar un extremo azulgrana.
Flick mantiene la confianza en el trabajo de Gordon
El entrenador tiene motivos para valorar su presencia cuando prepara un encuentro exigente. Un extremo que acompaña al lateral y responde después de una pérdida ayuda a proteger al equipo. Frente al Real Madrid, esa colaboración puede ser importante para evitar que Joao Cancelo quede aislado. Gordon ofrece ese compromiso y permite plantear una banda con mayor capacidad para sostener esfuerzos durante las distintas fases del partido.

De esta manera, su titularidad tendría una explicación que va más allá de la actuación ante el PSG. Flick también debe considerar el funcionamiento colectivo y la respuesta de sus alternativas. La confianza acumulada concede al inglés margen para reaccionar, pero exige una mejora. Cumplir defensivamente resulta valioso; cuando el Barça recupere el balón, necesitará que su participación facilite avanzar y acerque al equipo a la portería.
El Clásico exige una respuesta cerca del área
El siguiente paso para Gordon consiste en decidir con más determinación cuando recibe. Buscar un desmarque, encarar si aparece una ventaja o atacar el segundo palo son acciones que pueden aumentar su impacto. También necesita reconocer cuándo acelerar y cuándo combinar para recibir de nuevo. Si consigue amenazar con continuidad, obligará al rival a repartir la atención y reducirá la carga ofensiva sobre Lamine Yamal.
Así pues, Gordon llega al Clásico con una oportunidad para justificar la confianza de Flick. Su trabajo le ha permitido conservar opciones de titularidad después de una noche decepcionante, aunque el equipo necesita más de él con balón. Ante el Real Madrid, tendrá que demostrar que puede sumar compromiso y peligro. Esa combinación será la que le permita consolidarse en los partidos de mayor exigencia.