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El Barça no quiere escuchar ninguna propuesta por Pedri. El interés que desde medios de Francia se atribuye al PSG por el centrocampista canario ha vuelto a colocar su futuro encima de la mesa, pero dentro del club azulgrana la postura es completamente diferente a la que puede existir con otros futbolistas. Pedri no está en venta y cualquier club que pregunte por él se encuentra con una barrera prácticamente imposible de superar.

Las últimas informaciones de mercado han vuelto a relacionar al PSG con el futbolista, especialmente por la admiración que Luis Enrique siempre ha mostrado hacia un jugador al que dirigió en la selección española. Desde París conocen perfectamente las características de Pedri y su capacidad para controlar el juego, pero el Barça no contempla abrir una negociación convencional por uno de los pilares de su proyecto.

El Barça no quiere sentarse a negociar

La respuesta que se atribuye al club es contundente y es de 1.000 millones de euros o nada. Esa es la cláusula que el Barça estableció cuando blindó por primera vez a Pedri y que ya entonces fue presentada públicamente como una demostración de que el centrocampista no estaba en el mercado. Mateu Alemany explicó en 2021 que aquella cantidad dejaba clara precisamente la voluntad de conservarlo durante muchos años.

pedri ulleres

La situación contractual del canario refuerza todavía más esa posición. Pedri amplió su vinculación con el Barça en enero de 2025 y tiene contrato hasta el 30 de junio de 2030. No existe, por tanto, presión alguna para venderlo ni necesidad de negociar una renovación inmediata. El futbolista continúa siendo una pieza central del proyecto deportivo y el club entiende que sustituir su influencia en el centro del campo sería extremadamente complicado.

Pedri está fuera del mercado

Para el PSG, por tanto, el problema no sería únicamente convencer al jugador. Primero tendría que conseguir que el Barça aceptara sentarse a hablar, algo que actualmente no entra en los planes azulgranas. Las informaciones aparecidas alrededor de su futuro apuntan precisamente a que el club se remite a esa cláusula multimillonaria cuando recibe señales de interés desde París.

El mensaje que recibe cualquier pretendiente es prácticamente el mismo: Pedri solamente saldría mediante una operación extraordinaria que nadie espera que se produzca. El Barça puede estudiar ofertas por diferentes integrantes de la plantilla, pero considera al canario uno de los futbolistas alrededor de los que debe construirse el equipo. El PSG puede preguntar, insistir o trasladar su interés, pero desde Barcelona han establecido un precio que funciona, en realidad, como una negativa de 1.000 millones de euros.