El Barça empieza a acelerar su plan de salidas y, después de tener hecha la marcha de Ansu Fati, Hansi Flick ya habría puesto otro nombre encima de la mesa, el de Marc Casadó. El canterano es uno de los jugadores que el club espera mover más pronto que tarde, especialmente porque su situación deportiva no parece tener demasiado recorrido dentro de una plantilla con demasiada competencia en el centro del campo.
Y es que Casadó siempre ha sido un futbolista valorado por su compromiso, su trabajo y su formación azulgrana, pero Flick necesita tomar decisiones prácticas. El Barça tiene muchos interiores y mediocentros, jóvenes con proyección y jugadores ya consolidados. En ese contexto, el canterano puede quedarse sin el protagonismo que necesita para seguir creciendo.
El Barça espera ingresar unos 20 millones
La realidad es que Casadó tiene mercado y el club lo sabe. No se trata de una salida por falta de nivel, sino por oportunidad económica y falta de espacio. El Barça espera poder obtener alrededor de 20 millones de euros por su traspaso, una cifra importante para un jugador formado en casa y que ayudaría directamente a generar margen para otras operaciones.

De este modo, Flick ve su venta como una decisión lógica. Antes que mantener a un futbolista sin minutos claros, prefiere liberar espacio en la plantilla y evitar un problema de gestión durante la temporada. Casadó necesita continuidad, y el Barça necesita ingresos. Además, su perfil puede encajar en equipos que busquen un mediocentro joven, intenso y con buena educación táctica. Fuera del Camp Nou podría tener un papel mucho más importante.
Una salida dolorosa, pero necesaria
El problema es que vender canteranos siempre deja una sensación amarga. Casadó representa trabajo de base, paciencia y ADN Barça. Pero el club ya ha asumido que no todos los jugadores de La Masia pueden tener sitio en el primer equipo. Después de Ansu Fati, su nombre aparece como la siguiente carpeta caliente del verano. Deco tendrá que encontrar una operación que convenza al jugador y que también deje una cantidad útil en caja.
Así pues, Hansi Flick ya ha señalado la siguiente venta. Marc Casadó puede salir por unos 20 millones y convertirse en una operación clave para ordenar la plantilla. El Barça pierde a un canterano, pero gana margen para construir el equipo que quiere el técnico alemán.