Después del Alavés, Hansi Flick encuentra la solución a la falta de nivel de Gerard Martín, aunque no gusta

Frenkie de Jong ha dado a Hansi Flick una solución para reorganizar la defensa del Barça. El neerlandés acompañó a Pau Cubarsí como central ante el Alavés y respondió en una posición que permite aprovechar su capacidad para iniciar el juego. La victoria por 6-1 refuerza esa idea y aumenta la competencia para Gerard Martín, que comenzó en el banquillo y entró en el tramo final del encuentro.

La decisión estuvo condicionada por las bajas, pero ofrece una posibilidad para determinados partidos. Con De Jong atrás, el equipo incorpora a un centrocampista a la primera línea sin modificar las piezas situadas por delante. Es una fórmula útil cuando el Barça necesita circular con paciencia, atraer al rival y encontrar un pase que permita avanzar hacia Rodri, Pedri o los jugadores de ataque.

Una salida de balón que puede ayudar a Cubarsí

En este sentido, el principal beneficio táctico está en disponer de dos centrales capaces de participar en la elaboración. Cubarsí encuentra a su lado un compañero acostumbrado a recibir bajo presión y conducir cuando aparece espacio. Esa amenaza puede obligar a un delantero rival a abandonar su posición, abriendo una línea de pase. Para un equipo que necesita superar marcajes individuales, representa un recurso que merece continuidad.

Frenkie de Jong Barça
Frenkie de Jong Barça

Además, Flick confirmó después del partido que había consultado la posibilidad con el neerlandés. En la rueda de prensa explicó que De Jong aceptó porque quería ayudar al equipo. Esa disposición facilita una solución de emergencia y permite al entrenador gestionar los problemas defensivos. El alemán valoró la actuación de la zaga y reconoció que necesita encontrar respuestas mientras espera recuperar a sus lesionados.

La solución también exige aceptar sus límites

De esta manera, Gerard Martín deja de ser la única alternativa para acompañar a Cubarsí entre los disponibles. Tendrá que competir con una fórmula que aporta ventajas con balón. Sin embargo, mover a De Jong también tiene un coste: lo aleja del centro del campo y le exige defender acciones distintas. Los duelos aéreos, los centros laterales y la vigilancia de delanteros reclamarán respuestas específicas.

Así pues, el partido ante el Alavés abre una opción que Flick puede utilizar según el rival. No convierte automáticamente al neerlandés en central habitual, pero demuestra que puede cumplir esa función. El siguiente examen será comprobar si esa mejor salida compensa las exigencias defensivas en encuentros de mayor presión y permite sostener al equipo durante más minutos.