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La falta de continuidad de Jesse Bisiwu y Hamza Abdelkarim pone el foco sobre Hansi Flick dentro de la planificación del Barça. Son dos apuestas de futuro de la dirección deportiva, pero su desarrollo necesita algo más que entrenamientos con el primer equipo. El malestar que genera su escaso protagonismo abre una cuestión concreta: cómo combinar su aprendizaje junto a los titulares con oportunidades para competir.

El seguimiento de ambos permite evaluar el recorrido de dos incorporaciones de futuro. La cuestión consiste en encontrar un equilibrio entre las necesidades del entrenador y la formación de los jóvenes. Si el acceso al primer equipo es limitado, disponer de un papel reconocible en el filial puede evitar que su temporada quede reducida a esperar convocatorias.

Hamza y Bisiwu necesitan caminos hacia los minutos

En el caso de Hamza, la apuesta ya tiene una expresión contractual con la que el Barça lo renovó hasta 2030. El egipcio marcó cuatro goles durante la pretemporada y debutó ante el Rayo Vallecano, pero poco más allá de eso. Su problema está en la imposibilidad de llevar ese rendimiento de pretemporada a los partidos oficiales en los que casi no cuenta.

Bisiwu Barça Pretemporada

Bisiwu presenta un caso algo diferente. El extremo sufrió una lesión unas semanas atrás que lo dejó algo más atrás. Posteriormente ha competido con el Barça Atlètic, con el que ha jugado tres encuentros y un total de 154 minutos en Segunda Federación. 

Entrenar arriba y competir también con el filial

La cercanía al grupo de Flick también tiene valor formativo y es algo que ambos agradecen. De hecho, el propio Hamza destacó el respaldo del técnico durante el acto de su renovación: “El entrenador y todo el cuerpo técnico me apoyan mucho y me ayudan a mejorar en muchas cosas”, declaró en la comparecencia recogida por los medios oficiales.

El reto para Deco y Flick está en coordinar ese trabajo con un calendario competitivo útil para cada jugador. Si no hay oportunidades arriba, el filial puede aportar partidos; si aparece una necesidad en el primer equipo, ambos deben llegar preparados. La decisión importante será cómo organizar esa alternancia para que entrenar con los mayores no les impida acumular los encuentros que necesitan.