Deco ha asumido definitivamente la decisión de Hansi Flick con Alejandro Balde. El lateral ha perdido peso dentro del Barça, su encaje táctico genera dudas y la dirección deportiva ya trabaja para encontrarle una salida. La orden es clara, de modo que Jorge Mendes debe empezar a mover el mercado y buscar una operación que pueda cerrarse, como muy tarde, durante el mes de enero.
Flick considera que el problema de Balde no es únicamente de rendimiento. Su manera de entender el lateral izquierdo choca con la estructura que el técnico quiere construir. Con Anthony Gordon abierto, el entrenador prefiere un lateral diestro que pueda cerrarse por dentro, asociarse con Pedri y dejar toda la banda libre para el extremo. Xavi Espart y Joao Cancelo encajan mejor en esa idea.
Jorge Mendes debe encontrar una salida
Deco no quiere prolongar una situación que puede terminar depreciando al futbolista. Balde sigue teniendo mercado, es joven y mantiene cartel fuera del Barça, por lo que el objetivo es aprovechar ese valor antes de que una temporada con pocos minutos reduzca el interés de otros clubes.
Por eso Jorge Mendes ya tiene el encargo de escuchar propuestas. No se busca una cesión sin más, sino una operación que pueda resolver definitivamente el futuro del lateral si aparece una oferta adecuada. El Barça sabe que todavía puede ingresar una cantidad importante.
Balde no quiere renunciar a triunfar en el Barça
El principal obstáculo es el propio jugador. Balde sigue convencido de que puede darle la vuelta a la situación y no quiere abandonar fácilmente el sueño de triunfar como blaugrana. Además, mantiene una relación muy fuerte con varios compañeros, especialmente con Lamine Yamal, y se siente plenamente integrado en el vestuario. Flick, sin embargo, no parece dispuesto a cambiar su modelo para acomodarlo. Mientras Gordon mantenga la amplitud por la izquierda, el entrenador quiere un lateral que ocupe zonas interiores y ayude a controlar mejor las transiciones.
Deco ya ha aceptado esa lectura y considera que alargar el problema no beneficia a nadie. Si Balde no va a tener minutos importantes, enero aparece como el límite lógico para tomar una decisión. El mensaje al entorno es claro: encontrar un destino competitivo, una buena cifra para el Barça y una salida que permita al jugador recuperar protagonismo. Flick ya ha tomado su decisión y Deco ha empezado a ejecutarla.
