Cubarsi le pide más a Lamine Yamal, ya lo vio contra el PSG y contra el Real Madrid, lo mismo

Pau Cubarsí ha dejado clara una de las necesidades más importantes del Barça para el Clásico, ya que los delanteros tienen que ayudar a defender desde arriba. Después de las dificultades del equipo contra el PSG, el central recordó que mantener la defensa adelantada exige incomodar a quien tiene el balón. Una responsabilidad que también alcanza a Lamine Yamal, cuyo trabajo sin posesión puede ayudar a evitar que los defensas queden expuestos ante los atacantes del Real Madrid.

En este sentido, Cubarsí explicó, qué necesita el sistema de Hansi Flick: “Arriba tenemos que presionar como animales para que no estén cómodos. Si vamos con las ideas claras y con esta filosofía podemos hacer grandes cosas”. Unas palabras que reflejan una necesidad del equipo como lo es la presión debe empezar en ataque para que la última línea pueda sostener su posición.

Lamine también tiene trabajo cuando el balón es del rival

La petición tiene una consecuencia para Lamine. Cuando el extremo salta sobre un defensor, necesita orientar su carrera para cerrar una salida y facilitar que sus compañeros acompañen. Si llega tarde o permite un pase cómodo hacia dentro, el rival puede superar esa primera presión. Entonces, los centrocampistas deben retroceder y los centrales afrontan una decisión difícil: salir a buscar al receptor o proteger el espacio a su espalda.

Lamine Yamal Barça
Lamine Yamal Barça

De esta manera, el problema va más allá de correr mucho. Contra el Real Madrid, presionar sin coordinación puede abrir los mismos espacios que se pretende cerrar. Lamine tendrá que interpretar cuándo apretar, qué línea de pase tapar y cómo responder después de una pérdida. Su capacidad ofensiva seguirá siendo fundamental, pero acompañar ese talento con esfuerzos defensivos puede permitir al Barça recuperar antes y volver a encontrarlo cerca del área contraria.

Cubarsí necesita que el equipo defienda junto

Así, la presión de los atacantes también condiciona el trabajo de Cubarsí. Un pasador incómodo tiene menos tiempo para preparar un envío profundo y encontrar el desmarque de un delantero. Si puede levantar la cabeza sin oposición, la defensa adelantada queda más expuesta. El central necesita que quienes están por delante reduzcan esas ventajas para poder anticipar, sostener la altura y defender con menos metros de incertidumbre.

Así pues, Lamine Yamal afronta un Clásico en el que su influencia también puede medirse sin balón. La exigencia que expresa Cubarsí implica a toda la delantera y necesita continuidad durante el partido. Para que el Barça mantenga su propuesta, los esfuerzos de arriba deben proteger a quienes defienden detrás.