Deco tiene dos nombres señalados para aprovechar una posible sacudida en el Manchester City: Joško Gvardiol y Rayan Cherki. Ambos estarían dispuestos a aceptar una propuesta del Barça si una sanción dura acaba por comprometer del todo el proyecto inglés y abriera la puerta a sus salidas. Dos incorporaciones que permitirían reforzar zonas distintas con futbolistas de enorme proyección.
El escenario depende del alcance del castigo. En Inglaterra se contemplan sanciones capaces de afectar seriamente al futuro del City en primera división, aunque su dimensión definitiva sigue pendiente. Una resolución que impidiera competir al máximo nivel podría cambiar los planes de sus estrellas. Ahí encontraría una oportunidad el Barça, que necesitaría anticiparse para presentar un destino atractivo cuando los jugadores empezaran a valorar alternativas.
Gvardiol encaja en una necesidad de la defensa
Gvardiol ofrecería una solución especialmente interesante por su condición de defensor zurdo y su capacidad para actuar como central o lateral. Su llegada permitiría ampliar las combinaciones de Hansi Flick, mejorar la salida de balón desde la izquierda y sumar un futbolista acostumbrado a defender espacios amplios. También daría margen para reorganizar la zaga sin depender de un único dibujo.
Su disposición a escuchar al Barça, dentro del escenario descrito, sería un primer paso importante. Sin embargo, el croata renovó con el Manchester City hasta 2031, lo que obliga a contemplar una negociación exigente. Una sanción grave podría modificar el equilibrio entre las partes, pero el club azulgrana tendría que encontrar una fórmula económica viable para incorporar a un defensor con semejante recorrido por delante.
Cherki añadiría talento para abrir partidos
El segundo objetivo es Rayan Cherki, un atacante capaz de intervenir entre líneas, desequilibrar con ambas piernas y generar ocasiones en espacios reducidos. Su perfil permitiría sumar creatividad alrededor del área y ofrecer alternativas cuando el rival cerrara los caminos interiores. Junto a Lamine Yamal, aportaría otra fuente de último pase y desborde, con posibilidades de ocupar diferentes posiciones según las necesidades del encuentro.
Cherki tiene contrato hasta 2030, por lo que su fichaje también exigiría un acuerdo con el City. La ventaja que maneja este planteamiento sería la predisposición del jugador a vestir de azulgrana si el castigo precipitara una salida. Deco tendría así dos objetivos concretos para un mercado excepcional: un defensor para reforzar la estructura y un creador para multiplicar las soluciones ofensivas del equipo.
