La noche de París dejó pocas razones para sonreír en el Barça, pero también dos actuaciones que merecen una valoración diferente. Lamine Yamal volvió a ofrecer una respuesta individual cuando el equipo necesitaba reaccionar y Xavi Espart aprovechó la oportunidad con solvencia. La realidad es que ambos salen del examen de Hansi Flick con un respaldo que contrasta con las dudas sobre otros compañeros.
El caso del joven lateral resulta especialmente significativo porque la comparación más incómoda aparece dentro de la propia defensa. Mientras Espart aportó personalidad y encontró el camino del gol, Joao Cancelo acumuló dificultades a la hora de proteger su costado. El duelo deja al portugués ante una exigencia mayor, ya que su experiencia debe traducirse en seguridad y capacidad para ayudar al equipo cuando el partido se complica.
Xavi Espart responde en una noche que exigía carácter
Espart marcó el primer empate azulgrana y Lamine consiguió el segundo, antes de que el PSG resolviera el encuentro en el tramo final. Sus goles mantuvieron al Barça dentro de un partido difícil y dieron una consecuencia concreta a sus intervenciones. Para el canterano, responder en ese escenario supone un argumento de peso al reclamar la titularidad en la defensa de Flick.

La actuación de Espart ofrece motivos para seguir confiando en él. Su partido permite al entrenador sostener la apuesta por la cantera incluso después de una derrota que obliga a revisar errores colectivos. Y es que en el mundo, pocos laterales son capaces de frenar a Kvaratskhelia como lo hizo en el Parque de los Príncipes.
Cancelo queda en el lado delicado de la comparación
En Cancelo, el balance apunta hacia sus problemas defensivos y la escasa compensación que ofreció en ataque. Y es que destacó negativamente su actuación frente al conjunto francés. Cuando un lateral deja espacios a su espalda, el equipo necesita correcciones constantes. Si además no consigue generar ventajas con el balón, resulta mucho más difícil justificar el desequilibrio que introduce en su banda.
La consecuencia deportiva de esta comparación puede llegar en el reparto de confianza. Espart ha dado razones para volver a jugar y Cancelo necesita corregir su respuesta. Para Flick, el criterio debe sostenerse en el rendimiento y en las necesidades del equipo. París deja al joven mejor situado para ganar protagonismo, mientras obliga al portugués a demostrar que puede ofrecer la fiabilidad que exige su puesto.