Ansu Fati ha vuelto a encontrarse con algo que durante demasiado tiempo parecía escapar de su carrera, ha recuperado la continuidad, minutos y sensación de volver a ser importante. Su cesión en el Mónaco le ha permitido recuperar confianza, reencontrarse con el gol y volver a transmitir esa imagen del futbolista que durante años fue señalado como uno de los grandes nombres del futuro azulgrana. Pero mientras el delantero piensa en demostrar que todavía puede triunfar en el Camp Nou, en el Barça va por otro camino.

Dentro del club existe satisfacción por su rendimiento lejos de Barcelona, pero eso no significa que la idea deportiva haya cambiado. La dirección deportiva y el cuerpo técnico siguen trabajando sobre una planificación muy distinta para el ataque y, ahora mismo, el regreso del canterano no aparece entre las prioridades.

Flick ya tiene una hoja de ruta para el caso Ansu

Hansi Flick ha ayudado a ordenar decisiones que durante otras etapas quedaron abiertas demasiado tiempo. El técnico alemán quiere una plantilla definida cuanto antes y no es partidario de mantener situaciones indefinidas durante todo el verano, mientras se habla todo tipo de fichajes.

Ansu Fati Brujas Mónaco

En ese contexto, el plan que gana fuerza pasa por dejar que el Mónaco ejecute la opción pactada para hacerse definitivamente con el futbolista. La cifra de 11 millones de euros permitiría cerrar una operación que el Barça interpreta como una solución ideal tanto desde el punto de vista económico como deportivo.

La puerta no se cierra del todo, pero no es el momento

Eso no significa que el vínculo con Ansu haya desaparecido. Dentro del club sigue existiendo respeto y cariño por todo lo que representa y por el potencial que durante años se le atribuyó. Además, recuperar nivel fuera del Barça puede abrir escenarios distintos en el futuro y nadie descarta que pueda volver.

Pero la realidad hoy es otra. En el Camp Nou consideran que el jugador necesita estabilidad y continuidad, mientras que el proyecto actual ya avanza hacia otras prioridades ofensivas. Ansu mantiene el deseo de volver algún día y demostrar que todavía tiene sitio en casa, pero nadie en el Barça contempla ahora mismo construir el proyecto alrededor de ese regreso. Así pues, la decisión parece encaminada: consolidar su etapa en Mónaco y dejar que el tiempo decida si más adelante vuelve a abrirse una puerta que hoy permanece prácticamente cerrada.