El Málaga volvió a dejar escapar su primera victoria de la temporada contra el Alavés y la situación de Juanfran Funes empieza a pesar cada vez más. El empate en Mendizorroza mantiene al equipo colista, con cinco puntos después de diez jornadas. El regreso a Primera se está convirtiendo en una pesadilla para un conjunto que compite por momentos, pero sigue sin encontrar la manera de ganar.
En este sentido, la decisión del club pasa por mantener al entrenador. Según ElDesmarque, el Málaga no contempla actualmente su destitución y conserva la confianza, pero hay prisa. La dirección entiende que las limitaciones de la plantilla explican una parte importante del problema. Sin embargo, ese respaldo tiene fecha de caducidad si los resultados siguen sin llegar.
El empate de Mendizorroza vuelve a señalar al equipo
La visita al Alavés dejó una decepción especialmente difícil de digerir. Adrián Niño adelantó al conjunto malagueño antes del descanso, pero Aitor Mañas empató en el tramo final. El Málaga tuvo cerca una victoria necesaria para cambiar su estado de ánimo y terminó sumando otro punto insuficiente. La diferencia entre competir y resolver volvió a aparecer cuando más necesitaba defender su ventaja hasta el último minuto.
De esta manera, Funes necesita encontrar respuestas para esos momentos. Adelantarse sirve de poco si después el equipo pierde capacidad para alejar al rival de su portería. La permanencia exige aprovechar las oportunidades que aparecen, especialmente cuando las victorias escasean. Cada triunfo que se escapa incrementa la presión sobre el siguiente encuentro y obliga a los futbolistas a jugar con una urgencia que tampoco facilita tomar buenas decisiones.
La confianza sigue, pero hacen falta resultados
Los próximos compromisos ligueros frente al Betis y el Racing de Santander adquieren importancia en ese escenario. ElDesmarque señala que el técnico seguirá al frente y sitúa la posibilidad de revisar su situación después de esas citas si continúa la dinámica. El respaldo actual permite trabajar con continuidad, aunque prolongar la ausencia de victorias haría más difícil sostener el proyecto con los mismos argumentos.
Así pues, el Málaga ha decidido dar continuidad a Funes, pero el entrenador necesita convertir esa confianza en puntos cuanto antes. El ascenso explica el crédito que conserva; la clasificación determina la urgencia del presente. Todavía hay recorrido para corregir el inicio, aunque seguir aplazando la primera victoria puede convertir una adaptación complicada en una crisis de permanencia.