Stefan Bajcetic puede convertirse en una de las incorporaciones más interesantes del Celta, aunque todavía tenga que recorrer el arduo camino hasta el primer equipo. El centrocampista llegó a Vigo para recuperar continuidad después de un largo periodo marcado por las lesiones. Su talento permite imaginar un refuerzo de nivel para Claudio Giráldez, pero la prioridad inmediata está en volver a competir con regularidad y sostener el esfuerzo sin nuevos contratiempos.
En este sentido, ya ha dado un paso relevante porque debutó con el Celta Fortuna ante el Girona, en un encuentro que terminó con derrota por 5-1. Su regreso no cambia por sí solo la situación del primer equipo, pero permite empezar a ver su evolución sobre el césped. Después de tanto tiempo, acumular minutos es la condición necesaria para acercarse al futbolista que llegó a destacar en el Liverpool.
El talento que llevó al Liverpool sigue siendo su argumento
El Celta anunció su incorporación hasta junio de 2029 para el filial, destacando su calidad, criterio y capacidad para interpretar el juego. Son cualidades que explican la oportunidad que representa recuperarlo. Bajcetic alcanzó el primer equipo del Liverpool con apenas 17 años y disputó encuentros de Champions, una experiencia poco habitual para un futbolista que todavía dispone de mucho margen para crecer.
De esta manera, Giráldez puede encontrar a medio plazo un centrocampista capaz de mejorar la circulación y ofrecer soluciones bajo presión. Su perfil permite imaginar apoyos para iniciar las jugadas, pases que superen líneas y una mayor capacidad para ordenar las posesiones. Si consigue recuperar esas prestaciones, el equipo ganaría una alternativa con recursos para participar en distintas fases del partido y competir por un puesto importante.
La paciencia debe acompañar a la ambición
El proceso, sin embargo, tiene un punto de partida concreto: adaptarse de nuevo al ritmo competitivo. Fredi Álvarez, su entrenador en el filial, explicó que la reincorporación debía ser moderada, empezando por intervenciones breves y aumentando progresivamente los minutos. Esa planificación responde a la necesidad de consolidar cada avance antes de exigirle esfuerzos mayores. El salto al primer equipo dependerá también de cómo asimile esa carga.
Así pues, Bajcetic ofrece motivos para mantener la ilusión sin acelerar su recuperación. Puede convertirse en una pieza destacada del Celta, pero necesita transformar su potencial en partidos y continuidad. Para Giráldez, recuperarlo plenamente supondría disponer de un recurso valioso durante la temporada. Para el jugador, el objetivo empieza antes: sentirse otra vez preparado para competir y demostrar que su mejor fútbol sigue por llegar.