Hay novedades importantes en el caso Rashford. El Barça incorporó al británico cedido, con una opción de compra de 30 millones de euros procedente del Manchester United. Ahora, según informa el Què t’hi Jugues!, de la Cadena SER, esta cláusula habría expirado en marzo y, por lo tanto, el Barça ya no la puede aplicar de manera unilateral. El medio afirma que el club catalán debería haber informado a los ingleses de la voluntad de hacer efectivo este pago, un paso que no se habría producido. En consecuencia, su continuidad más allá de esta temporada está más en duda que nunca y su futuro vuelve a quedar abierto.

El Barça, obligado a renegociar con el United

A partir de ahora, si el Barça considera a Rashford una pieza de futuro y lo quiere incorporar, tendrá que volver a negociar con el Manchester United. Por margen salarial y por centrarse en otros futbolistas más prioritarios, a la dirección deportiva blaugrana le interesaría volver a incorporarlo cedido. Pero los ingleses parecen reticentes y creen que los 30 millones eran una cifra asumible para un futbolista de su calidad. El Barça también podría optar por negociar e intentar pagar a plazos una cantidad cercana a esos 30 millones, porque lo que le supone un coste elevado dentro del margen salarial es tener que abonar ese dinero de golpe y que computen enteros en el mismo ejercicio económico. Esto complica una operación que parecía más encarrilada.

Rashford celebra un gol con el Barça / Foto: Europa Press
Rashford celebra un gol con el Barça / Foto: Europa Press

El tramo final de temporada marcará su futuro

Rashford está encantado en Barcelona y se ha adaptado bien a la ciudad y al vestuario. Él querría continuar. Ahora habrá que esperar qué esfuerzos hará el Barça para que esto se pueda hacer realidad. El británico empezó mejor la temporada de lo que está ofreciendo ahora, ya con menos oportunidades. En total suma 10 goles y 11 asistencias, y es un buen complemento para una plantilla que no va sobrada de efectivos en ataque. Ahora, con la lesión de Raphinha, puede tener una buena oportunidad para redimirse y firmar buenas actuaciones en los partidos que marcarán el rumbo de la temporada. Tiene tiempo para intentar convencer a Flick y a la dirección deportiva de que es un jugador por el que vale la pena apostar. Su rendimiento en este tramo final puede acabar siendo determinante.

En caso de que el Barça, finalmente, descarte su continuidad, el club catalán podría ir al mercado para buscar otras opciones, porque necesita alternativas en ataque. Los extremos están muy definidos con Lamine y Raphinha, pero también se quieren tener recambios de garantías para que cualquier contratiempo no condicione la temporada. Uno de los nombres que suena como alternativa es Jan Virgili, jugador de la Masia que ha dejado muy buenas sensaciones en el Mallorca. Otro es Víctor Muñoz, del Osasuna, convocado con la absoluta y que, a pesar de haber formado parte también de la cantera del Barça, se marchó al Real Madrid, que se guarda un derecho preferencial de compra. El caso Rashford, pues, entra en una fase clave.