El Barça empieza a mirar con mucha atención a Hamza Abdelkarim, una de las grandes novedades de la convocatoria de Egipto para el Mundial. El joven delantero aparece en una lista liderada por Mohamed Salah y su presencia ha disparado todavía más las expectativas alrededor de su futuro. En el club blaugrana lo tienen claro, el jugador está cedido en el filial, pero la idea pasa por ejercer la opción de compra por menos de 3 millones de euros y asegurar a uno de los atacantes con más proyección del fútbol egipcio.
Y es que Abdelkarim no es un nombre cualquiera para el Barça. Se trata de un delantero joven, con margen de crecimiento y con un perfil que en Egipto ya empiezan a mirar como una posible referencia de futuro. La comparación con Salah es inevitable por nacionalidad, posición ofensiva y capacidad para convertirse en una figura importante de la selección africana durante los próximos años.
Flick quiere verlo en pretemporada
La realidad es que Hansi Flick valora muy seriamente llevarlo a la pretemporada. El técnico alemán quiere comprobar de cerca si Abdelkarim está preparado para dar un salto y entrenar y formar parte del primer equipo. No se trata de cargarle una responsabilidad inmediata, sino de medir su adaptación, su personalidad y su capacidad para competir junto a futbolistas de primer nivel.
De este modo, el Barça puede cerrar una operación de bajo coste y mucho potencial. Por menos de 3 millones, el riesgo económico es mínimo si se compara con los precios habituales del mercado. Si el jugador evoluciona como se espera, el club habrá asegurado una pieza de futuro antes de que su valor se dispare. Además, jugar un Mundial con Egipto como pieza importante puede cambiar por completo su futuro más cercano. Si tiene minutos y deja buenas sensaciones, su nombre empezará a circular con más fuerza para ser un hombre importante para Flick.
Una apuesta de futuro para el ataque
El Barça necesita este tipo de aciertos. No todas las incorporaciones pueden ser fichajes millonarios. También hacen falta apuestas estratégicas, jugadores jóvenes y operaciones inteligentes que permitan ganar talento sin comprometer la economía del club. Abdelkarim encaja precisamente en esa línea. No llega para sustituir mañana a una estrella, pero sí para crecer dentro de una estructura que puede convertirlo en un atacante importante.
Así pues, el Barça ya tiene encarrilado por menos de 3 millones a un futbolista que en Egipto ven como una de las estrellas del futuro. Hamza Abdelkarim sigue los pasos de una generación marcada por Mohamed Salah y Flick quiere verlo de cerca. Si responde en pretemporada, el club puede encontrarse con una operación de enorme valor antes de que explote definitivamente.