El FC Barcelona cumple con la normativa de estándares éticos o compliance para evitar que se cometan acciones delictivas, como la administración desleal o la corrupción en el deporte, desde que entró en vigor en el 2010. Es lo que ha declarado Alfons Castro, actual tesorero del club azulgrana, este viernes a la jueza del caso Negreira en nombre de la entidad, según fuentes judiciales. Castro solo ha contestado a las preguntas del abogado del club, Marc Molins, sobre la acción de la entidad en la evolución del cumplimiento de las normas de prevención. Nada más. El Barça es investigado como persona jurídica por haber pagado al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), José María Enríquez Negreira, y a su hijo Javier —también imputados—, unos 7,8 millones de euros por hacerle informes sobre árbitros entre los años 2011 y 2018. Cabe recordar que el Barça es el primer club de fútbol que fue condenado en 2103 como persona jurídica por delito fiscal en el caso Neymar 1.
En el caso Negreira también son investigados por los delitos de corrupción en el deporte, falsedad documental y administración desleal los expresidentes del club azulgrana Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu y los exdirectivos Albert Soler y Òscar Grau. Todos han negado haber cometido irregularidades ante la titular del juzgado de instrucción 1 de Barcelona, la magistrada Alejandra Gil. La sospecha de la Fiscalía es que contrataron a Enríquez Negreira en la época en que era número 2 de los árbitros.
Informes entregados
El histórico y veterano delegado del Barça, Carles Naval, también ha declarado este viernes, en este caso como testigo ante la magistrada del caso Negreira. Ha explicado que en 2014 se le hizo responsable de recibir los informes de los Negreira —por correo electrónico— y que los ponía a disposición de los entrenadores del primer y segundo equipo y el cuerpo técnico. Naval ha detallado que podía validar el pago de entre 500 y 3.000 euros por estos informes sobre los árbitros. Los exentrenadores del Barça Ernesto Valverde y Luis Enrique declararon como testigos que eran conocedores de estos informes, pero que no los usaban.
Precisamente, José María Fuster-Fabra, abogado de Bartomeu, ha pedido a la jueza que declaren Gerard López, exentrenador del Barça B, y Antonio Alonso, delegado del segundo equipo, para que expongan si recibían estos informes.
La instrucción del caso Negreira está casi terminada. La Audiencia de Barcelona debe resolver algunos recursos presentados por el Real Madrid, que es acusación popular. Además, el Instituto de Medicina Legal debe entregar al juzgado el resultado de la nueva exploración al exnúmero 2 de los árbitros para determinar si su estado de salud le permite afrontar el juicio.
En la foto principal, Alfons Castro (derecha) es acompañado por el abogado Sergi Atienza en el juzgado.