8 de 8. El Barça continúa intratable en el Spotify Camp Nou. Hoy no ha sido su mejor partido, lento por momentos y con poca contundencia defensiva, sobre todo en el primer acto, pero este equipo tiene tanta pólvora que no necesita brillar para sumar tres puntos. En esta ocasión, Lewandowski, Lamine Yamal y Marc Bernal han sido los encargados de apagar a un combativo Mallorca (3-0). Con esta victoria, ahora la presión es para un Real Madrid que encarará el duelo de mañana contra el Valencia a cuatro puntos de los culés, sin margen de error.

Lentitud inicial

En un ambiente casi primaveral que auguraba una tarde de buen fútbol, lleno de familias en las gradas, el partido ha comenzado con un ritmo lento. LaLiga se empeña en hacer jugar al Barça a esta hora que invita a la siesta, pero los hombres de Flick no se acaban de habituar. Pasó contra el Oviedo en el mismo horario y el mismo escenario, y contra el Mallorca se ha repetido el mismo guion: mucha posesión culé, pero poca verticalidad. 

Kounde y Virgili, durante el Barça - Mallorca / Foto: EFE
Jan Virgili ha vuelto loco a Koundé durante el primer tiempo / Foto: EFE

La poblada defensa que ha planteado Arrasate no lo ponía fácil, pero la actitud de los culés no era la mejor. Y así han comenzado a surgir los primeros problemas para los barceloneses, sobre todo con un Jan Virgili, un viejo conocido de La Masia, que ha superado constantemente a Kounde en los primeros minutos. El joven futbolista catalán era totalmente indetectable para la defensa blaugrana y el gol balear no ha llegado de milagro: Muriqi y el mismo Virgili han desaprovechado dos ocasiones clarísimas.

Lewandowski despierta a un Barça dormido

Estos dos sustos han metido el miedo en el cuerpo de un Spotify Camp Nou que ha reaccionado con algunos tímidos silbidos y cánticos aislados para espolear a sus futbolistas. Flick, desesperado por momentos en la banda, tampoco estaba nada contento con lo que estaba viendo. Pero este Barça tiene la fórmula más preciada del fútbol: el gol. Y en prácticamente la primera jugada de peligro que han generado, Lewandowski, hoy luciendo el brazalete de capitán, ha recogido un balón dentro del área para estrenar el marcador.

Lewandowski celebra un gol contra el Mallorca / Foto: EFE
Lewandowski, autor del primer gol del partido / Foto: EFE

En el día que cumplía 175 partidos con el Barça, el polaco hacía lo que mejor sabía hacer. Ahora bien, el primer acto de los culés, que podría haber acabado con un gol de Lamine en el tiempo añadido, no ha sido nada bueno. Eso sí, en la segunda parte, la cosa ha mejorado. Empieza a ser una tónica habitual del Barça: después del paso por los vestuarios, la intensidad cambia. Bendito Flick, pensarán muchos culés. Los catalanes dominaban con todas las de la ley y el Mallorca casi no tenía opciones para salir.

Lamine Yamal sigue bailando

El segundo acto era un asedio culé donde todo el mundo se animaba, pero nadie veía portería. Tampoco ayudaba el árbitro Quintero González obviando un penalti claro sobre Lamine Yamal. El Barça corría el riesgo de acabar pagando caro tanto error hasta que Lamine se ha inventado un golazo desde la distancia que ha dado tranquilidad. El 10 blaugrana ha llegado enchufado a este tramo de temporada y esta es la mejor noticia para Flick.

Lamine Yamal Olmo Barça Mallorca / Foto: EFE
Lamine Yamal, después de marcar el segundo de la tarde / Foto: EFE

Los minutos finales han sido un trámite donde incluso Joan Garcia ha obtenido los aplausos del Spotify Camp Nou con un recorte dentro del área pequeña, que ha recordado los tiempos de Víctor Valdés, y una parada decisiva. Flick se ha permitido incluso el lujo de sustituir a Lamine, ovacionado, y acabar con Cancelo de extremo izquierdo, que ha dejado algún detalle de calidad.

El duelo ha acabado con una reivindicación muy esperada: un golazo de un Marc Bernal que cada vez es más importante. El catalán merecía un momento así después del largo periodo de recuperación que ha vivido. Beso al escudo y un Flick que no podía disfrutar más en la banda cuando la afición ha terminado coreando su nombre. Hay para eso y mucho más. El alemán lo prometió y lo ha cumplido: el Barça mejorará y llega al tramo decisivo del curso con más ambición que nunca.