El Barça ya tiene en marcha el dispositivo de seguridad para el partido contra el Feyenoord, que se disputará este miércoles 9 de septiembre a las 18:45 horas en el Spotify Camp Nou. El duelo ha sido catalogado como partido de alto riesgo y el club aplicará su "protocolo de seguridad y control de la afición rival", un conjunto de medidas destinadas a garantizar la seguridad de todos los asistentes. No es una situación nueva para la entidad blaugrana, que ya tuvo que extremar los controles la temporada pasada en los partidos contra Eintracht Frankfurt y Newcastle.
Entradas y afición rival, bajo vigilancia
Una de las principales medidas afectará directamente a la venta y el acceso a las entradas. Las localidades serán nominales y no se podrán transferir ni modificar una vez adquiridas. El club también controlará las ventas para evitar que aficionados del conjunto neerlandés puedan conseguir entradas destinadas a la zona local. De hecho, el Barça ha hecho un llamamiento a los seguidores del Feyenoord que no dispongan de entrada para que no se desplacen hasta el Spotify Camp Nou, ya que no habrá venta de localidades en las taquillas. El acceso de la afición visitante quedará restringido a la zona que tiene reservada, con la entrada L como punto exclusivo de acceso. También se controlará que la simbología y la vestimenta del Feyenoord solo aparezcan en esta zona y en las localidades de intercambio.

Más controles y seguridad en el Camp Nou
El dispositivo también comportará un refuerzo importante de la seguridad en los diferentes accesos y en las gradas del estadio. El personal del club y los equipos de seguridad podrán comprobar la identidad de los asistentes y requerirles la entrada junto con el pasaporte o documento oficial de identificación. Además, se hará un control visual de las personas que lleven símbolos o indumentaria del Feyenoord para detectar posibles adquisiciones irregulares de localidades. El Barça trabajará de manera coordinada con el Feyenoord, la Guàrdia Urbana y los Mossos d’Esquadra para controlar los alrededores del estadio, evitar la reventa de entradas e impedir que aficionados rivales sin localidad accedan a zonas no autorizadas.
Ante este escenario, el Barça pide a los socios, socias y afición local que lleguen con suficiente antelación al partido y que tengan toda la documentación preparada por si les es requerida en alguno de los accesos. En el caso de las entradas ya adquiridas, la nominalidad ha quedado fijada y no se permitirá ninguna transferencia. Los compradores, además, deberán aceptar expresamente que no venderán ni cederán la localidad a seguidores del Feyenoord. El objetivo es evitar que la afición rival se disperse por la grada local y reducir al máximo cualquier situación de riesgo en un partido que, más allá del terreno de juego, obligará al Barça a tener todos los sentidos puestos también en la seguridad del estadio.