Polémica en el mundo del atletismo con la decisión de Marko Usabiaga. El atleta vasco de 22 años ha decidido renunciar a representar a España en el Campeonato de Europa de Carreras de Obstáculos (OCR). El motivo de esta decisión no es ninguna lesión ni ninguna cuestión deportiva, simplemente que no quiere competir bajo la bandera española. A pesar de tener muchas opciones de medalla en un campeonato que se celebrará en Irun el próximo mes de mayo, el atleta ha confirmado que rechaza la convocatoria.

Marko Usabiaga rechaza representar España...

"He renunciado a mi plaza. No saldré con la camiseta de España. Lo tengo claro, así me lo ha enseñado mi familia. Mi padre hizo lo mismo hace muchos años en el atletismo. Este año tenemos el Campeonato de Europa aquí, en el País Vasco, en Irún, y he renunciado. Desde los 3 años, mi padre me llevaba a la pista de atletismo a entrenarme. Me inculcó los valores del deporte y me enganché. Probé con el fútbol, ​​como tantos chavales de mi edad, pero me di cuenta de que lo que me gustaba era competir de manera individual", reveló en una entrevista concedida a Euskadi Irratia.

Usabiaga es una de las figuras destacadas dentro del circuito de obstáculos (OCR), con un palmarés notable a pesar de su juventud: campeón de Europa en categorías inferiores, podios internacionales y diversas victorias en pruebas estatales. Actualmente, trabaja en el Centro de Alto Rendimiento Moute i Superat en Canejan, combinando empleo y entrenamiento de élite. Su decisión de no competir con España ha generado bastante reacción en las redes sociales, recibiendo tanto mensaje de apoyo del sector independentista como sobre todo críticas de los seguidores españoles que no ven con buenos ojos esta renuncia.

... y se expone a una dura sanción

Sea como fuere, la decisión de Usabiaga puede tener graves consecuencias. La legislación deportiva española establece que rechazar una convocatoria oficial sin justificación puede ser considerado una infracción grave. Entre las sanciones previstas está la suspensión de la licencia federativa entre dos y 15 años, hecho que impediría competir con su club y con otra selección. Además, no evitaría tampoco multas económicas.  Bajo la actual Ley del Deporte de España (Ley 39/2022), se establecen también multas que pueden superar los 3.000 euros y pueden llegar hasta los 60.000 en los casos más graves.