Después de sufrir de lo lindo para superar a Cabo Verde en una prórroga de infarto, la selección de Argentina se verá las caras con Egipto en los octavos de final del Mundial. De nuevo, el conjunto de Lionel Scaloni partirá con un rol de favorito, pero ya ha quedado demostrado que no se pueden permitir ningún tipo de relajación. Cualquier exceso de confianza se puede pagar muy caro en una eliminatoria a partido único. Por su parte, los Faraones llegan con las energías renovadas después de eliminar a Australia en los penaltis, con un Salah magistral. El duelo entre el futbolista del Liverpool y Messi será uno de los grandes atractivos.