Cinco semanas en las que el Barça se jugará sus aspiraciones de toda la temporada. Este es el tiempo en el que Hansi Flick no podrá disponer de Raphinha, un jugador fundamental en sus esquemas y que en los últimos partidos se había convertido en su máximo goleador. Sin tiempo para lamentaciones, al entrenador alemán no le queda más remedio que empezar a plantear el Tourmalet que le espera al Barça sin el brasileño, buscando soluciones a un problema gravísimo que vuelve a poner de manifiesto lo indefensos que están los clubes ante el virus FIFA, con partidos amistosos en la otra punta del mundo a las puertas del tramo decisivo de la temporada.

A estas alturas, y con todo en juego, todos los partidos que le quedan al Barça son importantes, aunque en el cortísimo plazo a nadie se le escapa que lo primordial es sacar adelante el triple enfrentamiento contra el Atlético de Madrid. El primero, de la Liga, para evitar que el Real Madrid recorte los 4 puntos de distancia en la clasificación. Y los otros dos, claro está, para lograr un billete para las semifinales de la Champions League.

Hansi Flick entrenamiento Barca
Hansi Flick, en un entrenamiento del Barça / Foto: EFE

Barça simétrico o asimétrico: la primera gran decisión

A grandes rasgos y con varios matices, Hansi Flick debe decidir si quiere mantener la simetría del sistema o no. A pesar de ser un jugador con mucha movilidad, Raphinha es extremo y abre el campo, además de generar peligro tanto por fuera como por dentro. En la ida de las semifinales de la Copa, también sin Raphinha, el alemán optó por Dani Olmo, y la prueba no terminó de salir bien. Sin extremo por la izquierda, el Atlético de Madrid multiplicó esfuerzos para anular a Lamine Yamal por la derecha y la estrategia le salió bien, atascando los ataques blaugrana.

Es por ello que todo parece indicar que Hansi Flick, en esta ocasión, optará por poner un jugador de banda. Y en este sentido, el sustituto natural de Raphinha es Rashford, que en las últimas semanas ha bajado su rendimiento. El principal problema del inglés, sin embargo, es su falta de compromiso defensivo. No presiona ni trabaja en las ayudas, lo que puede convertir aquella banda en una autopista, sobre todo porque el teórico lateral será Cancelo, otro jugador que destaca mucho más en ataque que en defensa. La otra opción sería precisamente situar al portugués como extremo, fortaleciendo la banda, aunque habría que ver qué jugador actuaría en el lateral, teniendo en cuenta los problemas físicos de Alejandro Balde.

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El Barça visitará dos veces el Metropolitano en 10 días / Foto: EFE

Mismo rival, escenarios distintos

A todo ello hay que considerar que se vienen por delante 3 partidos con distintas necesidades. El primero, de Liga, requiere una victoria del Barça, mientras que el Atlético de Madrid, sin opciones en el campeonato, muy posiblemente reservará jugadores. Quizá en un partido contra un rival menos exigente, Flick pueda probar con Rashford, para ver en acción al inglés y tener mayor potencial ofensivo.

El segundo partido será en el Spotify Camp Nou y no será decisorio. El Atlético optará por la prudencia, por defenderse e intentar salir al contraataque. El Barça necesitará más balón y más paciencia, para evitar pérdidas, por lo que quizá en este encuentro sea más necesario juntar a Marc Bernal, Pedri, Fermín López y Dani Olmo en el equipo. Además, tampoco hay que olvidar que a nivel defensivo no es lo mismo jugar con Ferran Torres, mucho más trabajador en la presión, que Lewandowski. Y en el tercero, la vuelta de la Champions, todo dependerá del resultado de la ida y del momento físico de una plantilla que está llegando muy justo físicamente al tramo final de la temporada.