Àlex Márquez sabía que repetir lo que consiguió la temporada anterior era realmente complicado. Porque completó un año memorable, consiguiendo sus primeras victorias en MotoGP, y siendo un habitual en el podio. Su regularidad le hizo cambiar las críticas por elogios, y dejar claro que es uno de los mejores pilotos que hay en la actualidad, pese a que siempre le han cuestionado, y han afirmado que ha llegado a donde está debido a la influencia de su hermano, Marc.
Pero el ‘73’ se dedicó a trabajar en silencio, y a continuar progresando, y en 2025 obtuvo la recompensa que se merecía. Estuvo sublime, y finalizó como subcampeón, su mejor posición en la categoría reina, por delante de otros pilotos más contrastados, como Francesco Bagnaia, Maverick Viñales, Brad Binder, Marco Bezzecchi, Joan Mir o Fabio Quartararo. Y este curso tenía una oportunidad fantástica para tratar de igualar estos resultados.

O, incluso, para pelear por el título, viendo los problemas físicos de su hermano, que se perdió varios Grandes Premios, y que no estuvo al 100% al inicio de la temporada. Sin embargo, a pesar de su victoria en el GP de Jerez, el piloto del Gresini Racing Team no ha podido conseguir este objetivo. Ni siquiera ha podido aprovechar que este año sí que tiene una moto oficial, la Desmosedici GP 26, y sus resultados han sido considerablemente más discretos.
Es cierto que tuvo un fuerte accidente en el Circuito de Montmeló, que le provocó duras lesiones, y le hizo estar varias semanas de baja, necesitando un largo periodo de tiempo para volver a ser competitivo y recuperar la confianza en sí mismo. Pero, para Àlex, el responsable de que no haya estado tan bien como el año anterior es él. Y es que hay un factor que ha resultado crucial, como son los puntos que ha perdido los sábados, en la Tissot Sprint.
Mientras que en 2025 estuvo constantemente en el podio, 13 veces finalizó en segundo lugar y logró tres victorias, en este 2026 no ha sido tan constante. Tan solo ha ganado en una ocasión, y ha subido al podio en tres, cometiendo muchos errores, y teniendo muchas más caídas.
Àlex, operado con éxito de su última lesión
Independientemente de lo que suceda finalmente en el Gran Premio de Qatar, Àlex no participará. Porque ya confirmó que tenía que pasar por el quirófano, por culpa de una nueva lesión.
A priori, esto no le impedirá correr ni en Portugal ni en Valencia, sus dos últimas pruebas con Gresini, antes de mudarse a KTM.