El Barça convirtió el primer Clásico femenino de la temporada en una exhibición. Las azulgranas golearon al Real Madrid por 7-0 en el Spotify Camp Nou en un partido que quedó sentenciado antes del descanso, con cuatro goles de Claudia Pina y un 5-0 en el marcador. Graham Hansen, Ewa Pajor y Sydney Schertenleib completaron la goleada en una noche histórica ante 40.533 espectadores, récord de asistencia en la Liga F.
La protagonista absoluta fue Pina. La delantera marcó en el minuto 4, repitió en el 28 y en el 32 y completó el póquer justo antes del descanso. Con estos cuatro goles, se convirtió en la primera jugadora del Barça que consigue un póquer contra el Real Madrid —el precedente azulgrana era el de Asisat Oshoala, contra el CD Tacón en 2020—. "No me lo esperaba ni yo", reconoció Pina después del partido. La jugadora, que ya había explicado que su mejor récord en un Clásico era el primer gol que había marcado en el Camp Nou, admitió que el partido del domingo pasa directamente al primer puesto de su memoria: "Sin ninguna duda, hoy es mi mejor recuerdo".
Patri: "Se le caen los goles de las botas"
Pina explicó que una de las claves de la goleada fue la capacidad del Barça para neutralizar la presión del Madrid. Las azulgranas salieron con intensidad, encontraron espacios para superar la presión individual de las madridistas y dominaron el partido desde los primeros minutos. "Creo que nosotras hemos hecho las cosas tan bien que quizás no hemos visto a ese Madrid que te viene a presionar arriba", comentó en rueda de prensa. Según Pina, cuando no podían salir con comodidad, el plan pedía buscar a Caro o Ewa Pajor en ataque para que resolvieran los duelos.
Su actuación dejó también impresionadas a sus compañeras. Patri Guijarro, primera capitana del Barça en este Clásico, resumió la actuación de la delantera con una frase: "Le caen los goles de las botas. Es muy trabajadora, pero ya sabemos que tiene el gol en las venas", que considera que el Barça firmó "el mejor partido de la temporada" precisamente en una noche especial en el Camp Nou.
Pina, sin embargo, no completó los 90 minutos. Fue sustituida en el minuto 59, justo cuando Aitana Bonmatí entró en el terreno de juego. La delantera explicó que todavía arrastraba molestias en la rodilla y en el tobillo después del partido contra el París y que, con el partido ya decidido, consideraba que el cambio era la mejor opción. "En un partido así, que te sientes tan bien, obviamente siempre quieres estar dentro del campo", reconoció Pina. Pero entendió que "lo mejor para mí era este cambio".
Patri: "Cuarenta mil culers con nosotras"
El partido también tuvo un significado especial para Patri Guijarro. La balear lució por primera vez el brazalete de primera capitana del Barça en un Clásico en el Camp Nou y acabó la noche con una goleada contundente. Patri puso el acento en la afición. Las 40.533 personas que acudieron al Camp Nou establecieron un nuevo récord de asistencia en la Liga F, en una jornada marcada también por las dificultades meteorológicas que habían afectado Catalunya. En rueda de prensa valoró especialmente que, a pesar de las dificultades, "cuarenta mil culers" estuvieran al lado del equipo. Para Patri, el 7-0 es también una reivindicación del nivel del Barça. El equipo de Pere Romeu ha afrontado cambios en la plantilla, pero sigue manteniendo una identidad competitiva que volvió a quedar patente contra el Madrid.
Aitana y el aprendizaje de la paciencia
La noche también tuvo otro momento especial con el regreso de Aitana Bonmatí al Camp Nou. La centrocampista entró en el minuto 59, coincidiendo con la sustitución de Pina, y disputó los últimos minutos de un Clásico que el Barça ya dominaba por 5-0. Después del partido, Aitana habló más de su proceso que del resultado. La jugadora está aprendiendo a convivir con una situación nueva después de haber sufrido la primera lesión grave de su trayectoria. "Estoy aprendiendo a tener paciencia", explicó. Acostumbrada a jugarlo prácticamente todo y estar siempre disponible, ahora asume que su regreso a la mejor versión no será inmediato. "Mi foco está en volver a ser la Aitana que era o mejor, pero sé que no es inmediato", afirmó. La centrocampista también quiso agradecer el apoyo que recibió del Camp Nou. "Hace muchos años que estoy en el Barça, lo quiero mucho y creo que también la gente me quiere mucho. Es una sinergia muy bonita", aseguró. Y, en medio de la fiesta azulgrana, Aitana reivindicó el valor de un equipo que, a pesar de los cambios, sigue encontrando fórmulas para competir al máximo nivel: "A pesar de los cambios que hay cada año, nos seguimos reinventando como equipo".
Aitana también aprovechó la rueda de prensa para reivindicar una Liga F más competitiva. La goleada contra el Madrid no impide que la centrocampista azulgrana reclame más igualdad en la competición: "Nosotras nos lo pasamos muy bien aquí, 7-0, pero lo que queremos es competir y creo que a todo el mundo le gustaría ver una Liga competitiva". Aitana dejó claro que no es la primera vez que expresa esta preocupación: "No es la primera vez que os digo estas palabras y, por mucho que hablo, tampoco cambia nada". Y acabó haciendo un llamamiento a la responsabilidad de los clubes: "Que cada uno se haga responsable de los cambios que puede hacer".
Una goleada con muchos mensajes
El 7-0 fue mucho más que una goleada. Fue el partido en el que Pina entró definitivamente en la historia de los Clásicos, el primer gran partido de Patri como primera capitana en el Camp Nou y una nueva etapa en el regreso de Aitana. El Barça se marchó del Camp Nou líder invicto de la Liga F y con cinco puntos de margen sobre el Real Madrid después de seis jornadas. Pero si hubo una imagen que resume la noche, es la de Pina celebrando su cuarto gol antes del descanso. Cuatro goles en 45 minutos, ante más de 40.000 personas y contra el Real Madrid. "Hoy es mi mejor recuerdo en un Clásico", afirmaba Pina antes de marcharse al vestuario con el balón firmado por sus compañeras de equipo.
