Aitana Bonmatí, confiesa su sufrimiento: "Me costaba bajar las escaleras de casa"

Aitana Bonmatí ha vuelto. El Barça femenino ganó en Logroño por 0-2 y el regreso de la catalana fue una de las noticias positivas del partido. La tres veces Balón de Oro volvió a pisar el terreno de juego después de su dura lesión. En una concentración con la selección española, la centrocampista blaugrana se fracturó el peroné de la pierna izquierda. Una lesión que arrastró durante todo el 2026 y que la dejó apartada más de tres meses de los terrenos de juego. Este sábado, sin embargo, pudo reaparecer y, al acabar el partido, confesó su sufrimiento.

El regreso de Aitana

Casi cuatro meses después, Aitana volvió a los terrenos de juego. Pere Romeu le dio sus primeros minutos para empezar a coger confianza y entró por Clara Serrajordi en el minuto 77. Con el partido casi resuelto, la de Sant Pere de Ribes pudo completar su regreso sin ningún contratiempo y, a pesar de no jugar muchos minutos, mostró buenas sensaciones.

Al acabar el partido, comentó que después de tres meses de trabajo constante ha "podido volver con mucho menos dolor". La centrocampista, contenta de volver a competir, también quiso agradecer a las personas que la han acompañado en este proceso: "Si hoy he estado en el campo es porque tanto yo como los servicios médicos del club hemos remado en la misma dirección. Quiero dar las gracias por la paciencia y por su ayuda".

Los momentos más duros de la lesión

Esta lesión es la más grave y la única de larga duración que ha sufrido Aitana en toda su carrera futbolística. En Catalunya Ràdio se abrió para explicar los momentos más difíciles: "Ha sido un aprendizaje constante. Vas tirando porque piensas que el dolor se irá. Pero me costaba bajar las escaleras de mi casa, me costaba caminar, cuando me levantaba después de dormir, poner el pie en el suelo era un calvario... Ahora ya no. He dado pequeños pasos positivos que he notado en el día a día y también en el campo".

"Los deportistas de élite muchas veces tenemos que convivir con el dolor, pero el dolor que tenía antes no es el mismo que tengo ahora. Ahora puedo jugar y entrenar cada día y tener una vida normal, cosa que antes no lo era. El objetivo es que se vaya del todo, pero al menos ahora lo puedo tolerar y soportar", concluyó la crac del Barça, que ya se vuelve a "sentir futbolista".