Varios aficionados del Barça entierran uno de los mitos del fútbol: el Ali Sami Yen es un infierno ficticio

El famoso infierno de Estambul, el Ali Sami Yen, está en entredicho. La victoria del Barça por 1-4 ante el Galatasaray dejó una imagen inesperada fuera del terreno de juego, unos vídeos que no han tardado en viralizarse en las redes sociales. Varios aficionados blaugrana desplazados a Turquía han compartido vídeos que cuestionan la autenticidad de los ensordecedores silbidos que acompañaron al equipo de Hansi Flick durante el encuentro.

Las grabaciones, difundidas en redes sociales y comentadas en diferentes medios de comunicación, han abierto un debate incómodo para el conjunto turco. ¿Procedían realmente de la grada todos los pitidos que se escuchaban en el Ali Sami Yen o parte del ambiente se reproducía a través de la megafonía? Según las imágenes difundidas por aficionados presentes en el estadio, el sonido de los silbidos parecía intensificarse cuando el Barça tenía la posesión del balón. Lo llamativo es que, en algunas grabaciones, el ruido parece proceder de los altavoces situados en la parte superior del recinto.

Pitidos en la grada con el estadio prácticamente vacío

Y por si hubiera algún tipo de duda, la polémica fue más allá durante los minutos posteriores al encuentro. Y es que también han circulado vídeos en los que se seguían escuchando pitidos mientras el estadio empezaba a quedarse vacío, una circunstancia que ha alimentado las sospechas sobre el posible uso de sonidos pregrabados.

Durante años, el ambiente del Galatasaray se ha considerado uno de los más intimidantes del fútbol europeo. Sus cánticos, sus recibimientos y la presión de sus seguidores han convertido sus partidos como local en una de las experiencias más temidas por muchos visitantes. Sin embargo, las imágenes difundidas han puesto en duda hasta qué punto los silbidos escuchados durante el duelo contra el Barça respondían exclusivamente a la reacción de los aficionados presentes.

Un uso de la megafonía antirreglamentario para la UEFA

Y los vídeos no solo son polémicos por ser pitidos artificiales, sino que hay una derivada reglamentaria: la normativa de seguridad de la UEFA restringe el uso de la megafonía para apoyar al equipo local. Si se demostrara que se empleó para generar artificialmente presión contra el rival, el asunto podría adquirir una dimensión mayor. Por ahora, no consta una confirmación oficial de que se haya producido una infracción.

Mientras el equipo de Hansi Flick celebraba su contundente triunfo en Estambul, los vídeos empezaron a generar una bola de nieve que se ha ido haciendo grande con el paso de las horas. ¿Entrará la UEFA en el caso?