Julián Álvarez ha empezado a recuperar el cariño del Metropolitano después de un verano que dejó heridas muy profundas. Su gol contra el Deportivo dio la victoria al Atlético de Madrid y permitió acompañar sus disculpas. El argentino reconoció que se equivocó al expresar su deseo de marcharse, agradeció el apoyo recibido y encontró una respuesta de la grada que ayuda a cerrar aquella polémica.
Sin embargo, recuperar los aplausos es solo una parte del trabajo. El delantero llegó para marcar diferencias y convertirse en una referencia, una responsabilidad que sigue sin cumplir. Para Diego Simeone, contar con un atacante de su categoría debe traducirse en mucho más de lo que se ha visto hasta ahora.
El Atlético necesita su estrella que aparezca con regularidad
En este sentido, la victoria ante el Deportivo ofrece un punto de partida. Julián también había marcado contra el Stuttgart, encadenando dos actuaciones que lo ha ayudado a recuperar la confianza. Después del encuentro liguero, Simeone explicó en rueda de prensa que, para alcanzar los objetivos del equipo, necesitan al argentino en esa versión. Su mensaje sitúa la exigencia en mantener el nivel mostrado, más allá de una noche de reconciliación.

De esta manera, el análisis deportivo sigue abierto. Álvarez tiene movilidad, capacidad para presionar y recursos para participar lejos del área, pero el Atlético también necesita que ocupe posiciones de remate y convierta las ocasiones. Ser importante en la elaboración y resultar decisivo cerca de la portería son responsabilidades complementarias para un futbolista llamado a liderar el ataque y justificar el peso que tiene dentro del proyecto rojiblanco.
El perdón debe convertirse en una recuperación
La competencia añade otro elemento a la ecuación. Jonathan David y Alexander Sorloth ofrecen alternativas diferentes para organizar la delantera. El noruego aporta juego de espaldas y presencia física; el canadiense ha encontrado protagonismo durante este comienzo de temporada. Ese reparto obliga a Julián a consolidar su respuesta y permite a Simeone modificar las características del ataque según lo que necesite el equipo en cada partido.
Así pues, el argentino ha dado un paso para recuperar su lugar. La afición ha respondido y el entrenador ha respaldado públicamente su mejoría. Ahora necesita prolongarla durante varias semanas, hacerse reconocible en el juego y responder con regularidad. Ese será el examen que determine hasta qué punto puede volver a ser la referencia ofensiva que espera el Atlético.