El Rally Dakar cambiará de escenario en enero de 2027. La guerra en Oriente Medio y la amenaza de los ataques de los rebeldes yemeníes contra infraestructuras saudíes han hecho inviable que la carrera se dispute en Arabia Saudí, que ha sido la anfitriona desde 2020. Después de siete ediciones en el desierto arábigo, la ASO, la empresa organizadora, ha optado por trasladar la prueba a Marruecos con una salida en la península Ibérica. Es una fórmula que le permite evitar la suspensión y preservar la esencia del rally más duro del mundo.
Doce etapas y unos 4.600 kilómetros
Aunque la ASO todavía no lo ha anunciado oficialmente, los equipos inscritos ya han recibido un correo electrónico en el que se les comunica el cambio. El calendario también se modifica. La carrera se tenía que disputar del 1 al 15 de enero, y ahora se alargará hasta el 22 de enero, con las verificaciones técnicas previstas para el día 6. El recorrido constará de doce etapas, una de ellas de maratón, y una jornada de descanso, con un total aproximado de 4.600 kilómetros cronometrados. Los trazados concretos de cada categoría, sin embargo, todavía están por definir.
La intención de la organización es que una ciudad española o portuguesa acoja las verificaciones, la ceremonia de salida y una etapa prólogo, el 7 o el 8 de enero. Después, los vehículos se embarcarían hacia el otro lado del Mediterráneo. No sería ninguna novedad. El Dakar ya ha salido en el pasado de Lisboa, de Barcelona y de la playa de Castelldefels. Con esta solución queda descartada la opción que se había planteado inicialmente, que reducía la carrera a la mitad para disputarla solo en territorio marroquí.
Un contrato millonario con Riad
El cambio, sin embargo, no es sencillo de gestionar. La ASO renovó el acuerdo con las autoridades saudíes para mantener la carrera en el país hasta 2029, a cambio de unos 13 millones de euros por edición, y ahora negocia con Riad cómo romper este compromiso. Arabia Saudí ya habría pagado unos 75 millones de dólares por el primer quinquenio, de 2020 a 2024. A pesar del traslado, la prueba podrá conservar el nombre oficial de Rally Dakar. Además, la mitad de la flota de vehículos de la organización continúa en Arabia y habrá que trasladarla a Europa o a Marruecos.
A los equipos, la noticia les ha llegado con más incógnitas que certezas. Todavía no saben dónde empezará exactamente la carrera ni cuándo deberán embarcar el combustible y los recambios para que lleguen a tiempo. Sin embargo, el aplazamiento del calendario les da un respiro. Como mínimo dispondrán de un mes más para preparar una logística que, con el cambio de continente, deberá empezar prácticamente de cero.
